“Nadie se cree que no se vayan a talar árboles para hacer el aparcamiento”. Así de contundente se mostró este martes, fiesta en la capital asturiana, Manolo Almeida, presidente de la asociación Oviedo Redondo, en la concentración vecinal convocada en defensa del parque del Campillín.
Centenares de personas rechazaron al grito de “El Campillín no se toca” un polémico proyecto de aparcamiento subterráneo que supondría la tala de al menos una veintena de árboles según las fuentes consultadas por NORTES. “Es el pulmón verde del Oviedo Antiguo” explicó Almeida, para el que no tiene sentido apostar por traer más tráfico al barrio en lugar de extender la peatonalización del casco histórico.


No es la primera vez que se plantea la construcción de un aparcamiento bajo este parque, de 12.505 metros cuadrados. Ya en los años 90, con Gabino de Lorenzo en la alcaldía, se planteó un proyecto similar. Una fuerte contestación social llevó al alcalde a desistir de una idea que la actual corporación local quiere llevar a cabo con la excusa de la puesta en marcha de la Zona de Bajas Emisiones.
Entre los vecinos y vecinas no dan crédito a que se plantee como aparcamiento disuasorio lo que sería atraer más coches al centro, explicó Arturo Vilariño, de la asociación de vecinos de Santo Domingo y El Campillín. “En lugar de sacar coches de la ciudad van a traer más” expuso el líder vecinal, que denunció que la obra solo tiene un interés “especulativo” ya que se haría a costa de suprimir plazas de aparcamiento en las calles del barrio.




La concentración, muy animada, y que contó con la presencia de los portavoces del PSOE, Carlos Fernández Llaneza, IU, Gaspar Llamazares, y Podemos, Belén Suárez Prieto, se llenó de vecinas y vecinos con pancartas elaboradas en sus casas. María del Carmen, natural de Quirós, y que lleva 50 años viviendo en la zona, “desde que me casé”, destacó la importancia en su vida de un parque en el que “primero jugó la mi fía” y luego paseó con sus padres en sus últimos años de vida “cuando vinieron a vivir con nosotros”.
El biólogo Carlos Lastra, de Amigos de la Naturaleza Asturiana, otra de las organizaciones convocantes, destacó la importancia ecológica de este parque, y apuntó que “la tendencia en las ciudades de todo el mundo es a la renaturalización, lo contrario de lo que se pretende aquí”.
La concentración, tras la que algunos vecinos y vecinas se quedaron a celebrar el Martes de Campo, pretende ser el pistoletazo de nuevas movilizaciones y una recogida de firmas para parar lo que los portavoces del movimiento ciudadano calificaron de “aberración”.



























