El nuevo censo nacional del lobo publicado este viernes contabiliza 333 manadas de esta especie, 36 más que las 297 inventariadas en 2014, un aumento del 12 %. Los datos han sido dados a conocer por el Ministerio para la Transición Ecológica, que también se los ha trasladado a las comunidades autónomas en la comisión sectorial de Medio Ambiente.
El Ministerio ha apuntado que el número se queda por debajo de las 500 manadas “que los científicos consideran necesarias para asegurar la viabilidad genética de la especie a largo plazo” y ha asegurado que “el lobo estaba antes en situación desfavorable y lo sigue estando ahora”.
De acuerdo con un rango estimado de entre 4,5 y 6,5 ejemplares por manada, el número de individuos censados oscila entre los 1.300 y los 1.900 lobos.
Los datos ahora recabados “servirán para establecer si el estado de conservación de la especie es favorable o desfavorable de acuerdo con los criterios fijados por la Unión Europea”, según el Ministerio.
Rechazo del Principado
El Principado de Asturias ha rechazado este viernes que el estado de conservación del lobo en España sea desfavorable, tal y como ha sostenido el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico tras la publicación del nuevo censo nacional de este animal.

El director general de Planificación Agraria del Principado, Marcos da Rocha, ha afirmado en declaraciones a los medios que el Principado no comparte “bajo ningún concepto” la información que ha trasladado hoy la Secretaría de Estado de Medio Ambiente respecto a la conservación de la especie.
“Se habla de una situación desfavorable, cuando los datos que se han enviado desde Asturias y el resto de comunidades que conforman la zona biogreográfica atlántica dicen lo contrario al comparar todos los parámetros que estipula la Unión Europea y que deben ser comprobados previamente para elaborar estos informes, que en el caso de Asturias fueron elaborados por el Servicio de Vida Silvestre en tiempo y forma”, ha subrayado.
Asimismo, según ha criticado Da Rocha, se trata de una información que no ha sido “tratada ni validada” en la Comisión Sectorial de Medio Ambiente que ha tenido lugar este viernes como paso previo a su aprobación antes de ser enviada a la UE.
Da Rocha ha estimado que “no es normal” que se tenga en cuenta la situación de la especie en otras zonas biogeográficas y, de manera conjunta, se resuelva diciendo que la situación es desfavorable en toda España y ha criticado que se den a conocer unos datos que “no están explicados en el órgano correspondiente, ni justificada técnicamente la manera de obtenerlos, ni de llegar a esa conclusión”.
Aumento en todas las comunidades
El aumento de ejemplares se experimenta en todas las comunidades ya incluidas en el registro de 2014, a las que se suma Extremadura, donde se ha detectado por primera vez en décadas una manada reproductora. Hay 296 manadas exclusivas de una comunidad y 37 compartidas por varias y que solo se contabilizan una vez.
Castilla y León encabeza la lista, con 193 manadas (160 exclusivas); Galicia tiene 93 (83 exclusivas), Asturies 45 (33), Cantabria 23 (14), La Rioja 5 (1), Madrid 5 (3), Castilla-La Mancha 4 (2), País Vasco dos manadas, ambas compartidas, y Extremadura una manada compartida.
El anterior censo hablaba de 297 manadas, 278 de ellas presentes en una sola comunidad autónoma y 39 compartidas. Aquel recuento de hace once años recogía datos de 179 manadas en Castilla y León, 84 en Galicia, 37 en Asturias, 12 en Cantabria, dos en Castilla-La Mancha y una en País Vasco, La Rioja y Madrid.
El censo de 2007, aunque empleó diferente metodología, inventarió 250 manadas.



























