La SAREB, el llamado “banco malo”, surgido del recate bancario en la crisis de 2008, ha ordenado frenar el desahucio de los vecinos de su edificio en la calle Río Piloña, en el barrio gijonés de Contrueces. Fuentes de la Consejería de Ordenación del Territorio, Vivienda y Derechos Ciudadanos que dirige Ovidio Zapico, de IU-Convocatoria por Asturies, consultadas por NORTES han atribuido la amenaza de desahucio que fue comunicada a los vecinos el pasado viernes a “un problema de coordinación entre departamentos de SAREB”.
Tras el anuncio de resistencia ofrecido por los inquilinos, y el toque de atención dado desde el Gobierno asturiano a la SAREB, el documento remitido ahora al juzgado gijonés por el representante de la entidad semipública, pide la paralización de los desahucios de todos los inquilinos de este edificio, anteriormente propiedad de Construcciones y Promociones Florentino Riestra. Una constructora y promotora inmobiliaria que tras entrar en crisis fue asumida por el “banco malo”. Desde entonces la pelea de los vecinos ha sido por seguir viviendo en sus casas y lograr seguridad para su situación a través de nuevos contratos de alquiler con la SAREB.
Con la paralización de los desahucios se recupera el acuerdo de febrero entre Consejería de Vivienda y SAREB para que ninguno de los catorce vecinos del edificio vaya a la calle. Sin embargo, la situación de cada hogar es diferente, en función de sus circunstancias económicas.
Desde la SAREB se ofrece siete contratos sociales para los vecinos con menores ingresos y el respeto de los contratos de alquiler hasta su vencimiento para el resto, aquellos que no se encuentran en situación de vulnerabilidad. ¿Qué pasará con estos vecinos una vez que finalicen sus contratos? Es una incógnita, y dependerá del rumbo que tome la anunciada Entidad Pública Empresarial de Suelo (SEPES), la empresa estatal a la que se transferirán más de 40.000 viviendas y 2.400 solares de la SAREB. La llave está en manos del Ministerio de Vivienda.



























