El parque de El Parchís, en Gijón, se convirtió este fin de semana en escenario de una impactante performance antitaurina, organizada por la Asociación Asturies Antitaurina con la colaboración de AnimaNaturalis y CAS International. Al grito de “¡basta de sangre!” y “¡basta de tortura!”, las y los participantes portaron figuras de toros y pancartas para denunciar la violencia de la tauromaquia. “¿Cómo puede llamarse tradición lo que no es más que violencia, dolor y muerte?”, se preguntaron durante la protesta.
Tras la acción simbólica, se leyó un manifiesto que denunció que “la tauromaquia sobrevive porque está protegida por una ley injusta que nos obliga a financiar con dinero público el asesinato de animales en nombre del entretenimiento”. En el texto se recordó que más de 715.000 personas han firmado la campaña #NoEsMiCultura para pedir su abolición, y se apeló directamente a la ciudadanía: “Y ya no basta con indignarse. No basta con lamentarse. Es hora de actuar”. El manifiesto animó a “denunciar cada acto de maltrato” y a “presionar a nuestros representantes”, además de “exigir el fin de la financiación pública a la tauromaquia”. También reclamó “plazas de toros convertidas en espacios de vida, de cultura y de convivencia para todas las personas”.

Los colectivos reivindicaron “una Asturies que avanza”, con una cultura “basada en la empatía, la compasión y la vida, no en la muerte”. Frente a la imagen de las fiestas marcadas por la sangre en las plazas, defendieron que “las verdaderas tradiciones se celebran en las calles, con música, baile, arte y la compañía de quienes queremos”.
La protesta culminó con el lema coreado por el público: “¡No en mi nombre!”, y un mensaje final: “Nuestra verdadera historia empieza después de la tauromaquia, cuando las plazas se llenen de arte, de vida y de comunidad. Por eso, hoy y siempre, gritamos: ¡Tauromaquia, abolición!”.
Contexto y datos clave
Xixón es actualmente la única ciudad asturiana que acoge una feria taurina, enmarcada en las fiestas de Begoña. Durante el mandato anterior, con PSOE e IU en el gobierno local, las corridas de toros quedaron fuera de la programación, pero regresaron en 2023 tras la llegada al poder de Foro y PP. Aun así, el Principado es uno de los territorios con menor actividad taurina de la península.
“A nivel estatal, las subvenciones relacionadas con la tauromaquia suman alrededor de 500 millones de euros anuales“
En mayo de 2025, la Junta General del Principado aprobó, con los votos de PSOE e IU, una Proposición No de Ley impulsada por la diputada Covadonga Tomé (Somos Asturies) para instar al Gobierno de España a declarar las corridas de toros como maltrato animal y modificar “aquellas leyes que sean necesarias” para hacerlo efectivo. La iniciativa, respaldada por el movimiento antitaurino asturiano, subraya la caída del interés por la tauromaquia en España y la creciente sensibilidad ante el maltrato animal. La propuesta contó con el voto en contra de PP, Foro y Vox.
A nivel estatal, las subvenciones relacionadas con la tauromaquia suman alrededor de 500 millones de euros anuales si se consideran los fondos europeos, estatales y autonómicos, según estimaciones de la organización de defensa animal AnimaNaturalis. Solo entre 2020 y 2024, la Unión de Criadores de Toros de Lidia recibió 940.000 €, mientras que otras asociaciones taurinas ingresaron decenas de miles de euros, de acuerdo con datos recopilados por el Partido Animalista PACMA. La Fundación Toro de Lidia ha percibido más de 2,3 millones de euros en subvenciones durante los últimos cinco años, según datos oficiales.



























