Dos entrevistas muy seguidas, y un mensaje muy parecido: al presidente del parlamento asturiano no se encuentra cómodo con los gobiernos de coalición progresista y así ha querido hacerlo saber en un manifiesto ejercicio de indiscrección política a doble página. “El PSOE pudo haber intentado en Asturias algo distinto al pacto con IU” afirmaba el pasado 13 de septiembre en La Nueva España, en una extensa entrevista en la que también había dardos a Pedro Sánchez por sus pactos con los nacionalistas, entusiasmo con el reverdecer de la industria militar, críticas a la política medioambiental de Teresa Ribera y nostalgia de un PSOE “socialdemócrata liberal”.
Cofiño, vicepresidente en la anterior legislatura, salió del Gobierno tras las elecciones de 2023 como consecuencia del pacto con IU-Convocatoria por Asturies. Su mundo era el de la geometría variable: el de los pactos a izquierda y derecha, pero siempre con un especial sentido y sensibilidad para con Cs. Este mes de septiembre ha decidido asomar la cabeza y hacer visible su malestar con un Ejecutivo que no le gusta: demasiadas concesiones a la izquierda.
Su presencia el pasado Día d´Asturies en la cueva de Covadonga con Sanz Montes fue toda una declaración de intenciones: vuelve el socialismo que va a misa
Su presencia el pasado Día d´Asturies en la cueva de Covadonga con Sanz Montes fue toda una declaración de intenciones: vuelve el socialismo que va a misa. “El PSOE necesita un revulsivo, el que disiente calla para no ser señalado” afirmaba este viernes en El Comercio. Aunque Cofiño ha dicho que en 2027 se retirará de la política, para algunos conocedores de las interioridades del partido el veterano político quiere seguir influyendo en la organización. Según apuntan estas fuentes, un sector crítico está cobrando fuerza en el seno de la FSA y Cofiño, el el socialista mejor conectado con la Cámara de Comercio, podría ser el aglutinante de un movimiento con base en el Ayuntamiento de Siero, donde Ángel García “Cepi” mantiene un pulso con el Gobierno autonómico por sacar adelante Costco, la gran superficie comercial norteamericana a la que se oponen la izquierda, CCOO y la FADE.
“Está claro que está vengandose de su salida del gobierno” apuntan fuentes parlamentarias que consideran que repite en prensa la misma estrategia que en su día uso contra Javier Fernández. La apuesta sería a medio plazo. Esperar a una eventual derrota de la izquierda en 2027 y convertirse en el hombre fuerte de un PSOE en shock, dispuesto a pactar con el PP para superar la “polarización” y la “política de bloques”
“Si en el futuro hay una mayoría del PP, yo quisiera que el PSOE facilite cierta estabilidad para que no dependa de Vox” afirmaba este viernes en El Comercio resucitando la idea de esa “gran coalición” por la que la derecha, los empresarios y los medios conservadores llevan una larga década suspirando.



























