El Gobierno asturiano ha autorizado, con el voto en contra del único consejero de IU-Convocatoria por Asturies, Ovidio Zapico, la implantación de dos nuevas universidades privadas en la comunidad: la Universidad de Nebrija, que impartirá el grado de Enfermería en Avilés, y la Universidad Alfonso X el Sabio, que ofrecerá en Oviedo/Uviéu los grados de Medicina, Farmacia, Odontología y Enfermería, además de cinco másteres.
Un manifiesto encabezado por profesionales de la sanidad y el trabajo social advierte que la medida “rompe el modelo vigente en Asturias, donde hasta ahora la enseñanza universitaria en las ramas sanitarias había permanecido en el sector público”. El texto está suscrito por Enrique Oltra (Asociación de Enfermería Comunitaria), Carlos Ponte (Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Asturias), Carlos Suárez Nieto (catedrático de la Universidad de Oviedo y exdirector científico de FINBA), Sergio Calleja (neurólogo y jefe de la Unidad de Ictus del HUCA), Rafael Cofiño Fernández (diputado y exdirector general de Salud Pública del Principado), Sara Fernández Álvarez (presidenta del Colegio de Trabajo Social de Asturias) y Edurne Mezquita (presidenta de la Sociedad de Enfermería Comunitaria de Asturias).
“Nos encontramos ante un giro público-privado con indudables consecuencias que la sociedad civil asturiana debe conocer”, señalan los firmantes, que acusan al Ejecutivo regional de haber tomado una decisión “apresurada, sin esperar a la inminente promulgación del decreto estatal sobre los requerimientos técnicos para otorgar este tipo de autorizaciones”.
El texto denuncia que España ya cuenta con una de las tasas más altas de médicos por habitante y con el segundo mayor número de facultades de Medicina del mundo. “Más razonable y perentoria es una gestión acertada de los recursos humanos existentes y potenciar la formación especializada (MIR)”, argumentan.
En el caso de la Enfermería, los firmantes reconocen el déficit de profesionales pero subrayan que el problema no se resolverá con más títulos privados: “Las enfermeras recién graduadas sufren una gran precariedad e inestabilidad, lo que conlleva un alto índice de abandono y migración de profesionales por toda Europa”.
Prácticas clínicas en el sistema público
Uno de los puntos más controvertidos del manifiesto es la posible utilización de hospitales públicos para las prácticas del alumnado de las universidades privadas. “En Asturias, el sector sanitario privado no tiene capacidad ni acreditación para cubrir las necesidades de formación práctica”, recuerdan los firmantes. Solo la Universidad de Oviedo acoge actualmente a unas 700 estudiantes de Enfermería, que deben cumplir las 2.300 horas presenciales de formación práctica exigidas por la normativa europea.
“La masificación de las prácticas es inadmisible por respeto a los pacientes y a la calidad asistencial”, advierten. También rechazan “la apropiación de plazas docentes de centros sanitarios públicos, financiadas con los impuestos de todos los asturianos”. El manifiesto alerta de que la entrada de universidades privadas puede afectar a la calidad académica y a la investigación, citando datos del Observatorio IUNE: “El 92% de las publicaciones científicas se realizan en universidades públicas frente al 8% en las privadas”.
También denuncian que “las universidades privadas son una excelente oportunidad de negocio para grupos de inversión, no necesariamente asociada a las necesidades sociales o del sistema sanitario o educativo”. En el plano de la equidad, sostienen que “el acceso depende más de la capacidad económica que del mérito y el esfuerzo, generando una brecha entre quienes pueden pagar la formación y quienes dependen del sistema público”.
El manifiesto concluye con una advertencia: “La proliferación de universidades privadas de ciencias de la salud no es una buena noticia para Asturias. Un espejo en el que mirarse es la Comunidad de Madrid, donde la inundación de universidades privadas fue la antesala para asfixiar la universidad pública”. “Ha sido habitual que estudiantes incapaces de avanzar en su formación en la Universidad pública se han trasladado a Universidades privadas donde finalizaron sus estudios sin dificultad, hasta ahora debían trasladarse fuera de esta Comunidad, ahora lo tendrán aún más fácil” afirman.
Los firmantes instan a la Universidad de Oviedo, al SESPA y al Gobierno asturiano a “no contribuir al proceso de mercantilización de la enseñanza y la sanidad pública” y recuerdan que existen mecanismos legales, como el Real Decreto 1558/1986, que impiden que un hospital universitario esté vinculado a más de una universidad.



























