La Corriente Sindical d’Izquierda (CSI) ha denunciado la aprobación por parte del Gobierno del Principado de la implantación de varias universidades privadas en Asturies, a las que califica como una “amenaza directa a la educación y la sanidad públicas”. Según el sindicato, la autorización para que la Universidad de Nebrija imparta grados sanitarios en Avilés, la Universidad Alfonso X El Sabio lo haga en Oviedo/Uviéu, y la próxima llegada de la Universidad Europea a Xixón, supone “una ruptura del modelo educativo público” y abre la puerta “a un sistema elitista y mercantilizado”.
La organización sindical critica que el Ejecutivo autonómico haya dado luz verde a estas universidades sin esperar la regulación estatal que establecerá los requisitos técnicos para conceder autorizaciones. “Se pone la formación sanitaria al servicio del negocio de los fondos privados, en lugar de orientarla al bien común”, advierten desde la sección de Sanidad de la CSI.
El sindicato, que respalda el reciente manifiesto firmado por profesionales sanitarios asturianos contra la proliferación de universidades privadas, considera que “no faltan titulados sanitarios, sino voluntad política para gestionar bien los recursos y ofrecer estabilidad al personal del sistema público”. Para la CSI, la instalación de estos centros no responde a ninguna necesidad formativa real, sino a “la lógica del beneficio económico en detrimento del interés social”.
La organización sindical acusa además a las nuevas universidades privadas de pretender “parasitar lo público”, utilizando hospitales y centros del SESPA para las prácticas de sus estudiantes. “Los hospitales ya están saturados con alumnado de la Universidad de Oviedo y con personal en formación MIR o EIR. No podemos permitir que lo público sirva para sostener el negocio de unos pocos”, señalan.
El comunicado enmarca esta situación en un proceso más amplio de privatización de la sanidad, con el aumento de los seguros privados, las derivaciones a clínicas concertadas y la expansión de grupos como Quirón Salud en Asturias. “Es la misma lógica que convierte derechos básicos en oportunidades de negocio, degradando la calidad de los servicios y esquilmando los recursos públicos”, denuncia la CSI.
La Corriente Sindical d’Izquierda concluye reafirmando su compromiso con una educación y una sanidad públicas, universales y de calidad, gestionadas “con criterios de justicia social y no de rentabilidad privada”. “Ni universidades privadas ni sanidad para quien pueda pagar. La educación y la salud son derechos, no mercancías”, sentencia el sindicato.



























