Tras dos años de propuesta y movilización el movimiento vecinal del Oviedo Este acaba de apuntarse un tanto. Una pala excavadora ha comenzado los derribos en la zona del Rayo-Mercadín en la que los vecinos reclaman la creación de un gran parque periurbano, una infraestructura verde que ya tienen otras áreas de Oviedo/Uviéu, pero de la que carecen los barrios de Ventanielles, La Tenderina y Fozaneldi, con casi 20.000 habitantes, y uno de los niveles de contaminación más altos de la capital asturiana.
Las obras en esta zona degradada no corren a cargo del Ayuntamiento, sino de las constructoras propietarias de estos terrenos, empantanados desde el estallido de la burbuja inmobiliaria, cuando se frustró la gran operación inmobiliaria prevista en la zona, y que dejaría una pequeña zona verde a cambio de un aumento de la densificación en este espacio a caballo entre lo rural y lo urbano.
La demolición de varias casas en ruinas supondrá la liberación de los primeros solares que permitirán la construcción del parque periurbano reclamado por las asociaciones vecinales, si bien esto exige, además de palas excavadoras, una implicación municipal que los vecinos, hoy por hoy, lamentan no se está produciendo, pese a las promesas hace un año de Alfredo Canteli y Nacho Cuesta.

Desde el colectivo Oviedo Este lamentan que en los presupuestos municipales de 2026 no aparezca ninguna partida para comprar terrenos e iniciar la construcción del parque en una de las zonas de la ciudad con menos verde por habitante.
Desde el movimiento vecinal piden al Ayuntamiento que los solares se adecuen ya como zona verde provisional a medida que se vaya liberando el suelo de escombros, y recuerdan que en el plan especial vigente ya está contemplada para esos solares la construcción de un parque.



























