Amigos, compañeros y familiares de Tino Brugos despidieron este domingo al histórico militante cántabro-asturiano, esparciendo sus cenizas en el Deva, el río que separa, o si se prefiere, une Cantabria con Asturies, tierras de origen y adopción de este infatigable militante de diferentes sociales desde los años de la Transición democrática hasta su inesperada muerte a principios de este mes.
Nacido en 1958 en una familia de clase trabajadora de Santander, Brugos se politizó en el contexto del final del franquismo y los primeros años de la democracia. Estudio Historia en la Universidad de Oviedo/Uviéu y fue en Asturies donde desarrolló su militancia en los Comités de Solidaridad con América Latina, la Liga Comunista Revolucionaria, Xente Gai Astur y el sindicato SUATEA.


Jubilado de la enseñanza secundaria, en los últimos tiempos había vuelto a Santander, pero seguiría muy vinculado política y sentimentalmente a Asturies, donde conservaba fuertes relaciones personales y políticas, sobre todo con la Intersindical Asturiana, proyecto del que había sido uno de sus impulsores.
Al acto celebrado el domingo en Bustio se unió otro homenaje celebrado el jueves en La Vorágine de Santander, librería y centro social al que Tino estaba muy unido.



























