“Con Costco se pone por delante un interés concreto a lograr un territorio compacto y sostenible”

Ícaro Obeso publica "Un casino en plena selva", un manifiesto en defensa de una ordenación del territorio al servicio del bien común.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

La ordenación del territorio es una materia tan desconocida como influyente en nuestra vida cotidiana. El geógrafo y profesor universitario Ícaro Obeso (Oviedo/Uviéu, 1983) ha querido contarnos qué es la política de ordenación y qué podemos hacer con ella los asturianos en un breve ensayo titulado “Un casino en plena selva”. El libro, divulgativo y propositivo, está editado por La Fabriquina en su colección Manifiestu, y lleva un bello prólogo, entre lo político y lo personal, del músico Nacho Vegas.

“Un casino en plena selva” llega en un momento marcado por un nuevo tiempo económico en la comunidad y varias “patatas calientes” pendientes de resolución en la planificación asturiana. La presentación tendrá lugar el jueves 11 de diciembre, a las 20.00 horas, en El Manglar (Uviéu), en un acto en el que el autor estará acompañado por Nacho Fernández del Páramo, arquitecto y miembro de Ecoloxistes n’Aición. La segunda será el sábado 13 de diciembre, a las 19.30 horas, en la Librería Paradiso (Xixón), con la participación de Laura López, Directora General de Urbanismo del Gobierno asturiano.

En el libro dices que la ordenación del territorio es casi por definición algo que enmienda al neoliberalismo. ¿Por qué?

Sí, lo digo siguiendo a Pierre Merlin, un reputado académico francés que apunta que la ordenación del territorio tiene una vocación clara de intervención. Al tratarse de una función pública, son las administraciones las que ejercen esa competencia. Por tanto, cuando un poder público interviene, necesariamente está poniendo frenos al neoliberalismo. Además, no todas las decisiones pueden dejarse al mercado: la protección de la naturaleza o los asuntos sociales no forman parte de los objetivos de las empresas, y alguna institución debe hacerse cargo de ellos.

¿Tal vez eso explique que Canteli y “Cepi” tengan los PGO de Oviedo/Uviéu y de Siero paralizados?

Los planes generales de ambos concejos se aprobaron antes de la crisis de 2008, adoptando modelos territoriales expansivos que hoy sabemos que no se ajustan a la realidad. Su paralización responde a la subordinación de los ayuntamientos a los propietarios del suelo y a las expectativas de riqueza que generó entonces la clasificación urbanística. Revisarlos implicaría reducir suelos urbanizables y apostar por modelos más sostenibles. Y eso no interesa a quienes conciben el suelo como un mero recurso económico.

El libro también critica duramente la Ley de Proyectos Estratégicos.

Me alegra que se note. Creo que es una herramienta mal utilizada y muy arriesgada para la ordenación del territorio: reduce la importancia de la protección ambiental, recorta la participación ciudadana y plantea dudas democráticas. No se sostiene que haya una vía preferente para algunas iniciativas y otra para el resto. Esta ley es un comodín, una ordenación a la carta para intereses económicos puntuales. No entiendo cómo ha despertado tanto consenso, cuando ya existían instrumentos suficientes para atraer inversiones, como demuestra la presencia de Dupont en Tamón o Amazon en Bobes, que se lograron sin necesidad de esa ley, mediante planes especiales o modificaciones de los planes existentes.

“Seguimos anclados en una perspectiva de desarrollo territorial vinculada a las grandes infraestructuras y al papel motriz de los espacios de empresa”

Sus defensores dicen que sin un ley así se perderían inversiones millonarias.

En cierta medida seguimos anclados en una perspectiva de desarrollo territorial vinculada a las grandes infraestructuras y al papel motriz de los espacios de empresa; esto es, grandes complejos industriales. Esta herencia del economicismo solo cree positivas las grandes operaciones. Sin embargo, no se presta tanta atención al fomento de tejidos económicos en el que la pymes sean las protagonistas, con empresas que produzcan y cotizen aquí, aportando al bienestar de la Comunidad Autónoma, modelos que han demostrado ser más resilientes en períodos de crisis. Por otro lado, la apuesta por la innovación, el desarrollo tecnológico y la industria agroalimentaria podrían tener mucho más desarrollo del que tienen. A quienes vivimos las consecuencias de la crisis del 2008 y estuvimos dando tumbos durante años, décadas incluso, saltando de un país a otro, de precariedad a promesas incumplidas, ya no nos pueden seguir contando el cuento de que la economía y el empleo deben ser la razón imperiosa que se imponga a todo. Estamos a favor del trabajo, pero no de la especulación. Y con esta ley lo que se hace es poner el territorio asturiano en el mercado global, a merced de intereses que no tienen por qué coincidir con los de la población asturiana. Incluso podría decirse más, podria darse el caso de que haya agentes asturianos impulsando esta ley con el obejtivo de obtener un beneficio más allá de la atracción de empresas o la generación de empleo.

¿Costco sí o Costco no?

No.

¿Por qué?

No encaja en el marco de urbanismo y ordenación del territorio, que favorece un modelo terrotorial compacto, y no disperso. Ni siquiera encaja en la Ley PIER como brillantemente han puesto de manifiesto en su alegación la Unión de Comerciantes. Más allá de consideraciones personales, no sería razonable usar la ley PIER para favorecer su llegada.

El alcalde de Siero destaca los empleos que podría generar esta gran superficie.

Habría que hacer un estudio de impacto territorial para valorar cuantos podría eliminar en el pequeño comercio. Siero es un concejo que dispone de una excelente situación, por tener muchos suelos de topografía llana, una alta accesibilidad territorial porque está atravesado por vías de alta capacidad, tiene todos los elementos para jugar un papel importante en la articulación del área central con el alcalde actual o con quien sea en el futuro. Sin embargo, la falta de una visión supramunicipal, de una ordenación del territorio que coordine los diferentes intereses da lugar a situaciones como esta, en la que por conseguir unos empleos concretos se pone por delante el interés municipal al de la comunidad autónoma. Se pone por delante un interés concreto a lograr un modelo territorial compacto y sostenible.

¿Se está convirtiendo el centro de Asturies en un agujero negro de la ordenación territorial?

El área central lleva concentrado población y actividades económicas desde la década de 1970. Ya se observaba en las Directrices Regional de Ordenación del Territorio de 1991, por cierto, completamente desfadadas y que requieren una renovación urgente. En esas DROT ya se contemplaba que el área central debería ser objeto de una ordenación específica. Sin embargo no hemos sido capaces de aprobar una directrices subregionales ni planes territoriales especiales que coordinen los diferentes intereses y las políticas con incidencia territorial sobre este área. En ausencia de ese marco, la ordenación ha venido de la mano de la planificación económica durante el franquismo, con la construcción de la Y y el polígono de Silvota, la implantación de piezas concretas sin una visión de conjunto como por ejemplo los centros comerciales, colegios privados, urbanizaciones de nueva planta, polígonos industriales, industria dispersa… Un sinfín de piezas cuya localización solo responde a tres cuestiones, el tiempo, el dinero y la prevalencia de los planeamientos urbanísticos sobre la visión de conjunto. Un puzle en el que las piezas no encajan. Un modelo territorial disperso en el que la dependencia del automóvil privado y la dificultad para articular líneas de transporte público y la prestación de servicios básicos como la luz, el agua, etc. es muy costosa.

Ícaro Obeso en El Milán. Foto: David Aguilar Sánchez

¿Cómo vaciamos de coches la Y y las autovías del área central?

Es francamente difícil conseguir eso con el modelo territorial que tenemos. Tenemos que superar la visión de que los desplazamientos solo son pendulares, como por ejemplo el de casa al trabajo. Actualmente la gente se mueve muchísimo y por múltiples motivos. Canalizar eso con una área central polinuclear y una gran dispersión no es una tarea fácil. Todo aquello que incentive a dejar el coche tiene que venir de la mano de garantizar tiempos de desplazamiento que puedan competir con la agilidad del tranporte en automóvil privado, así que solo se me ocurre, más frecuencias, más líneas, mejor coordinación entre los diferentes modos de transporte, incorporar la intermodalidad en todas las poblaciones que se puedan. No tiene ningún sentido que con los patrones de movilidad actuales sigamos teniendo estaciones de buses por un lado, las de trenes por otros y que los diferentes modos no coincidan espacialmente favoreciendo el cambio rápido.

“El metrotrén hasta cabueñes sería muy conveniente para la ciudad pero también para Asturias”

¿Toca retomar el proyecto de llevar del metrotrén hasta Cabueñes?

Sí, la zona este de Xixón se caracteriza por disponer de muchos equipamientos de interés supramunicipal. Además del Hospital, la Laboral, el Campus de Viesques, el Botanico, el parque científico tecnológico y su futura ampliación junto con todos los equipamientos a la ribera del Piles hacen que esta zona tenga una demanda muy alta de potenciales desplazamientos. A diario se producen embotellamientos en la rotonda del caballo en Viesques, así que sería muy conveniente para la ciudad pero también para Asturias culminar ese proyecto.

¿Y una nueva parada de tren en Oviedo, cerca del HUCA?

No sé explica cómo se pudo hacer un equipamiento de interés autonómico como el HUCA sin haber tenido en cuenta el tren. Bueno sí, porque en el momento en el que se pensó predominaba aún el coche como elemento principal de la ordenación territorial. Hoy empiezan a valorarse otras opciones, tímidamente todo hay que decirlo.

La tarjeta Conecta está funcionando muy bien.

Sí. La tengo y estoy muy contento. Unificar precios y favorecer la intermodalidad es fundamental para potenciar el transporte público.

“La disponibilidad de vivienda vacía o a precios más baratos junto con el mantenimiento de buenos servicios públicos hacen de las cuencas lugares que está despertando interés”

¿Cómo valora este inesperado crecimiento demográfico que están teniendo las cuencas mineras?

Cuando yo estudié en la Universidad del Ruhr la ordenación del territorio estaba expuesta a lo que los alemanes llamaban Strukturwandel, un cambio estructural. Conviene estar muy atento a estas grandes tendencias que observamos desde 2021. En buena medida este cambio viene inducido por la llegada de personas adultas jóvenes que buscan mejoras en su vida y acceso a un puesto de trabajo. Así, este perfil coincide con el de personas provenientes de otras comunidades u otros países que ven en las cuencas mineras un lugar óptimo para desarrollar su vida. La disponibilidad de vivienda vacía o a precios más baratos junto con el mantenimiento de buenos servicios públicos hacen de las cuencas lugares que está despertando el interés de estos nuevos asturianos. Aún es pronto para saber si estamos ante una coyuntura, un episodio pasajero o un verdadero cambio estructural pero podría aprovecharse la situación para poner en el foco la necesaria regeneración integrada que requieren los valles del Nalón y el Caudal.

Al final parece que los fondos mineros que se destinaron a urbanismo, medio ambiente y servicios dieron mejores resultados en el medio plazo que los que fueron a dinamizar la economía crear puestos de empleo

La regeneración de barriadas y vivienda antigua es una muy buena política. Por un lado porque evitas consumir más suelo para vivienda nueva y por otra porque puedes acomodar las viviendas más antiguas a criterios de accesibilidad y eficiencia térmica que contibuyen a la mejora de su habitabilidad. Pero además de estas cuestiones más relacionadas con el subsector de la construcción también hay que poner el foco en la regeneración integrada, es decir en las mejoras del espacio público así como la perspectiva socio económica que evite la formación de espacios monofuncionales.

Ícaro Obeso. Foto: David Aguilar Sánchez

¿Qué opinas del proyecto de soterrar un tramo de la autopista en Mieres?

Yo hubiera preferido que la autovía no se hubiese ejecutado en su día pegada a Mieres sino en la otra orilla del Caudal. Pero bueno dada la dificultad técnica y económica de corregir ese error, cualquier iniciativa que contribuya a mitigar la contaminación acústica y que mejore la relación de la población con su río me parece interesante. Lo que no puede ser es tener una autovía que pase a la altura del tercer piso de las vivienda de un Tocote ni que el río se haya convertido en un canal, porque de río tiene poco, es más una obra hidráulica que un ecosistema. Cuando veo los ríos urbanos en el Arga en Pamplona, o el Bernesga en León y luego lo comparo con Mieres veo que hay una clara injusticia. Todo aquello que permita remediar esa injusticia, bienvenida sea.

En patrimonio industrial, ¿por qué hay más sensibilidad en el Principado con los pozos mineros que en La Vega o la Fábrica de Gas?

Bueno, en las cuencas mineras alguna pérdida significativa también hubo. Pero en los dos casos que mencionas de Oviedo se ve claramente que el interés es otro. De lo que más se habla en ambos casos es de edificabilidad. En todo caso, el patrimonio industrial ya está incorporado a los valores que la sociedad actual considera importantes y por eso se vislumbran más choques con los ciudadanos de lo que sucedían en otras épocas, cuando las cosas se podían tirar sin más. Creo recordar que cuando cesó su actividad la fábrica de armas, el primer globo sonda que se lanzó fue derribarlo todo.

¿En qué situación están las dos fábricas?

En La Vega el convenio se extralimita proponiendo una ordenación que no le corresponde. En la Fábrica de Gas se quiere pasar la factura de la descontaminación y convalidarla por más edificabilidad. Pero en los dos casos son ejemplos de intervenciones aisladas sin una visión de conjunto, con un PGO caduco y una ordenación territorial laxa.

¿Qué opinas concretamente del convenio de La Vega?

Que va más allá de lo que un convenio urbanístico debería abordar. Se debería limitar a cuestiones de titularidad de suelos y a compromisos de las administraciones para su ejecución. Sin embargo entra en cuestiones como la ordenación de usos del suelo, la localización de un vial, la ubicación de ciertas viviendas que son cuestiones propias del planeamiento de desarrollo.

Los defensores del vial aseguran que protege Santuyano.

Hubo ideas mejores en mi opinión. Como la que ganó el concurso de ideas de Imagina un Bulevar. No tiene porque pasar el tráfico por ahí necesariamente.

“No contemplo un plan en Perlora que permita derribar viviendas o la descontextualización del conjunto”

¿Qué hacemos con Perlora?

Perlora es un conjunto de gran valor desde el punto de vista de su patrimonio, el equilibrio de espacios verdes y construidos y además de es un ejemplo del turismo social. Esos deberían ser los principios en los que se basar su futura ordenación. No contemplo un plan que permita derribar viviendas o la descontextualización del conjunto. En cuanto a los usos, considero que aquellos que mantengan el fin social deberían ser los prioritarios.

Un ejemplo de buena ordenación. Asturias fue pintera en proteger su costa. ¿Hay riesgo de retroceso?

Por ahora, no. Existen instrumentos robustos —POLA, PESC, directrices subregionales— que protegen una franja de 500 metros. Pero si cambia la sensibilidad social, podría cambiar el marco. El paisaje siempre responde a la sociedad.

Foto: David Aguilar Sánchez

¿Cómo podemos aprovechar mejor un área metropolitana de 800.000 habitantes?

La ordenación del territorio lo que persigue fundamentalmente es la mejora de la calidad de vida. Ese objetivo principal se puede conseguir por varias vías, pero como no se consigue es pensando que la tarea de ordenación es una traba para el desarrollo económico. Aquellos países que tienen una mejor ordenación territorial suelen estar entre los que tienen más bienestar y más riqueza. Mejorar la calidad de vida implica tener mejores viviendas, mejores equipamientos, mejores vínculos urbano-rurales, empresas vinculadad con el territorio, menos impacto medioambiental, evitar riesgos naturales o derivados del cambio climático. Una posible estrategia para ello sería definir un consenso básico en torno a unos obejtivos definidos colectivamente que desemboquen en unas directrices subregionales para el área central y que encuentren continuidad en uno o varios planes territoriales especiales. Que las grandes decisiones se tomen en conjunto y no cada concejo o cada administración tirando para su interés localista. En cierta medida ya hay consorcios para la gestión de residuos, para el agua, para el transporte en los que servicios públicos se prestan de forma mancomunada. Algo similar podria ponerse en práctica para los usos del suelo, la ubicación de los grandes equipamientos e infraestructuras y es la comunidad autónoma la que tiene las competencias para ello.

¿Propuestas concretas?

Como posibles ideas se me ocurre recuperar el fallido sistema territorial de espacios libres del área central y darle un impulso como infraestructura verde del área central, recuperar ideas de carácter supramunicipal como el parque periurbano del naranco, el corredor del Nora, un plan territorial para que el Nalón sirva como eje de un nuevo paisaje urbano-fluvial. El fomento de itinerarios ciclopeatonales en los entornos más urbanizados y las periferias de las ciudades. La regeneración de los suelos contaminados y espacios degradados para dar cabida a nuevas actividades económicas y a las necesidades de la transición energética. La unificación de los usos permitidos, autorizables y prohibidos en el Suelo No Urbanizable. El cálculo de las necesidades residenciales a escala supramunicipal. La incorporación de criterios de ordenación que tengan en cuenta las desigualdades de género, el cambio climático. La descentralización administrativa en villas y polas, cambios en la gestión de las zonas rurales y forestales que apuesten por modelos en los que las propias personas que viven allí tengan capacidad de decisión, no sé se me ocurren muchas cosas. Quizás todo aquello que pase por organizarnos mejor y no tanto por crear nuevas estructuras u organismos de gobierno.

Eólicos: todo el mundo pide planificación. ¿No es al final un eufemismo para decir que no los quieren en su monte?

La transición energética exige energía eólica y almacenamiento, y todo ello ocupa territorio. Asturias ya cuenta con directrices sectoriales que zonifican según criterios técnicos: accesos, subestaciones, espacios protegidos, proximidad a núcleos… La planificación debe identificar las zonas más aptas según esos criterios y los compromisos del PNIEC.

Los parques de baterías están generando mucho conflicto con los vecinos y vecinas. ¿Cómo valoras la propuesta del Principado?

Considero que es necesario aunar los principios de la ordenación del territorio con los compromisos que marca el PNIEC sobre almacenamiento. Además, la Unión Europea ha definido el almacenamiento como una materia de interés público superior. Es decir, que debería primar su implantación por encima de cualquier otra consideración. Afortunadamente, los principios de la Ordenación del Territorio siguen siendo válidos para condicionar los lugares idóneos para su implantación. Por eso la propuesta del Principado de protección del Suelo No Urbanizable me parece acertada, así como la recomendación de que se implanten estos parques en suelo industriales o suelos contaminados y espacios degradados

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