Este fin de semana Oviedo/Uviéu acoge las jornadas “La toxicidad está en el aire… y la buena gente también”, un encuentro promovido por CODOPA (Coordinadora de Organizaciones del Principado de Asturias) junto a una red de asociaciones y colectivos sociales, con la intención declarada de impulsar una Plataforma Asturiana Contra el Odio. A ello se dedicará el último espacio de la tarde del sábado, de 18:30h a 19:30h, en lo que se ha bautizado como la “Asamblea de la buena gente” y que pretende reunir a organizaciones y personas interesadas en explorar esta línea de trabajo.
En el horizonte de este encuentro —que reunirá debates y talleres — resuena, explica Lucía Nosti, una de las impulsoras de las jornadas, el trabajo de Acción contra el Odio (ACO), una plataforma cívica nacida en 2024 de la mano de juristas, periodistas, activistas y personas del mundo académico para defender la democracia frente a la industria del odio, la manipulación y los bulos.
La asociación, vinculada al medio CTXT, persigue, entre otros fines, denunciar ante los tribunales a quienes difunden discursos de odio o inciten a la hostilidad contra colectivos vulnerables, promoviendo así un espacio público más sano y respetuoso. Lucía Nosti explica que “queremos ver con más gente la posibilidad de montar algo parecido en Asturias, una plataforma que pueda intervenir de maneras diferentes, desde denuncias a campañas y movilizaciones”.

Acción contra el Odio, que se ha personado ya como acusación popular en varios procedimientos judiciales por delitos de odio e instigación, considera que la respuesta al fenómeno no puede limitarse a la indignación aislada: “basta de defenderse, toca responder”, reza su manifiesto, que articula la lucha contra relatos dañinos con la acción judicial y mediática para contrastar bulos y discriminaciones.
Los neonazis de Núcleo Nacional, Vito Quiles, Desokupa, Alianza Catalana o Alvise, han sido algunos de los denunciados por Acción contra el Odio en su todavía corta vida. La abogada Pastora Filigrana, integrante de ACO, será precisamente la encargada de abrir el viernes en la antigua cárcel de Oviedo/Uviéu estas jornadas con una ponencia sobre el trabajo y los principios de esta entidad.

Si bien la iniciativa asturiana aún se encuentra en fase de configuración, su ambición es clara: ir más allá de la protesta reactiva para construir estructuras estables.
En Oviedo/Uviéu, este fin de semana, se dará el primer paso visible de un proceso cuyo impacto real dependerá de la voluntad y capacidad de articulación de alianzas de un tejido social asturiano que tiene varios retos ante sí. Uno de ellos, volver a reconectar con los jóvenes, y en especial con los hombres jóvenes, uno de los sectores en los que las ideas ultras han ganado más fuerza desde la pandemia.



























