Xixón, último bastión del agua pública

La EMA gijonesa, que en 2024 ganó 1,5 millones de euros, se ha ido convirtiendo en una excepción en el panorma asturiano.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Con la decisión del Ayuntamiento de Siero de privatizar el servicio de aguas, Xixón se queda como el último gran ayuntamiento asturiano con una gestión enteramente pública del ciclo del agua, sostenida desde hace décadas a través de la Empresa Municipal de Aguas de Gijón (EMA), de titularidad integramente pública y concebida como instrumento para garantizar el acceso universal a un servicio básico sin depender de concesionarias privadas.

La EMA, sociedad anónima participada al 100 % por el Ayuntamiento gijonés, se encarga de la captación, potabilización, distribución y saneamiento del agua en el municipio, así como de la gestión de las tasas municipales vinculadas al servicio. El carácter público de la empresa permite el control democrático de un bien esencial, ya que en su consejo de administración se sientan gobierno, oposición, asociaciones vecinales y sindicatos, así como decisiones directas sobre tarifas y prioridades de inversión, sin intermediarios ni dividendos a accionistas externos.

En 2024 la EMA facturó en torno a 16,6 millones de euros, y obtuvo un beneficio de aproximadamente 1,5 millones. También batió su propio récord de inversión, ejecutando más de 10,7 millones de euros en obras de abastecimiento y saneamiento, gracias a un conjunto de actuaciones que abarcan desde la renovación de redes en barrios hasta proyectos de modernización tecnológica.

Ese impulso inversor se proyecta también hacia 2026: el presupuesto presentado eleva la inversión prevista hasta 15,2 millones de euros, la cifra más alta de su historia. Este plan incluye actuaciones estratégicas como la ampliación de redes en nuevos desarrollos urbanos, la renovación de instalaciones rurales y la digitalización del ciclo del agua a través de proyectos financiados parcialmente con fondos europeos vinculados al PERTE del agua.

Frente a la temprana privatización del servicio de aguas en Oviedo/Uviéu, en 1996, y las privatizaciones de Avilés, 2008, y ahora, Siero, ambas con el PSOE, las derechas gijonesas han respetado hasta ahora el carácter público de un servicio que goza de un gran prestigio en la principal ciudad asturiana. Aunque sindicatos e izquierdas gijonesas han acusado en el último año al gobierno de Foro y PP de querer privatizar el agua, nadie se atreve por ahora a tocar una EMA que parece estar fuera de discusión política.

Actualidad

spot_img