Izquierda Unida de Siero votará no a la propuesta del PSOE para cambiar el modelo de gestión del servicio municipal de abastecimiento y saneamiento mediante su externalización, una iniciativa que se someterá a votación en el Pleno del próximo 23 de diciembre tras su paso por la Comisión de Hacienda, y que tiene asegurada su salida adelante.
La formación considera que la externalización supone, en la práctica, una privatización de una infraestructura crítica y una pérdida de capacidad del Ayuntamiento para planificar inversiones y prioridades a largo plazo. Así lo ha señalado la portavoz municipal de IU, Teresa Álvarez, quien advierte de que la medida “no es un simple cambio de operador, sino una decisión política de enorme calado que condiciona el desarrollo del concejo durante décadas”.
Según IU, el expediente que acompaña la propuesta no acredita de forma concluyente una mejora del servicio, ni en eficiencia ni en calidad, y se limita a cumplir los trámites formales necesarios para modificar el modelo de gestión. Además, la formación recuerda que los informes de Secretaría e Intervención incluidos en el procedimiento no descartan la viabilidad de la gestión directa, lo que, a su juicio, desmonta el argumento de que la externalización sea inevitable.
La coalición también cuestiona el modelo de control previsto en el contrato concesional. Asegura que no se concretan los mecanismos de supervisión y auditoría, ni los recursos municipales necesarios para ejercerlos, ni la capacidad real de exigir correcciones sin recurrir a procesos judiciales. “Lo que no se ha planificado ni controlado desde lo público difícilmente se controlará mejor cuando la información estratégica quede en manos de una empresa durante 25 o 30 años”, señala Álvarez.
En el plano económico, IU alerta de que el modelo concesional presiona al alza las tarifas del agua y el saneamiento, al tener que incorporar no solo los costes del servicio, sino también la amortización de inversiones, los costes financieros y el beneficio empresarial. “El debate no es si hay que invertir —porque hay que hacerlo—, sino quién controla el servicio, durante cuánto tiempo y con qué impacto en el recibo”, afirma la portavoz, que apela a la experiencia de otros municipios donde la gestión pública ha permitido precios más asequibles.
Como alternativa, Izquierda Unida propone una solución pública, planificada y con compromisos medibles, que incluiría la creación de una Mesa del Agua de Siero con participación institucional, sindical, vecinal y técnica; la elaboración de un Plan de Inversiones 2026–2036 ligado a la gestión pública; y el refuerzo de la capacidad municipal para planificar y supervisar el servicio.



























