Jordi Sevilla, ex ministro y ex presidente de Red Eléctrica, ha lanzado este lunes una iniciativa para reformar el PSOE, Socialdemocracia 21, con aspiración de consolidarse como alternativa a Pedro Sánchez.
En el documento, que a pesar de su título, no presenta ninguna medida concreta de corte socialdemócrata, se aboga por un distanciamiento del PSOE de sus socios de izquierdas, equiparados con Vox en su “extremismo”, y se defiende explorar los grandes pactos con el PP.
“Este vacío ha sido ocupado por el avance de los extremos y de los populismos, tanto de derechas como de izquierdas. Fuerzas que se alimentan del miedo, del enfado y de la frustración de la ciudadanía, ofreciendo soluciones simples a problemas complejos, señalando enemigos internos o externos y debilitando las bases mismas de la convivencia democrática” señala el documento.
Sevilla ha acompañado el lanzamiento del manifiesto con un vídeo casero en el que habla a la cámara con una chimenea de marmol como único fondo.
A pesar del amplio eco informativo obtenido por la iniciativa, el autor de “La economía en dos tardes” no ha logrado por ahora destacadas adhesiones, al menos públicas. Voces críticas como las de Emiliano García-Page, Susana Díaz o Juan Lobato, han indicado este lunes que no han firmado el manifiesto y, en todo caso, se han limitado a dar la bienvenida a propuestas internas de este tipo.

En la Federación Socialista Asturiana nadie ha querido por ahora significarse, si bien algunas de las ideas lanzadas por Sevilla coinciden con las opiniones expresadas a finales del año pasado por Juan Cofiño en una polémica entrevista en la que el presidente de la Junta General del Principado mostraba su incomodidad con el acuerdo de gobierno con IU-Convocatoria por Asturies y expresaba en cambio su preferencia por los pactos con el PP.
Fuentes consultadas por NORTES apuntan que nadie con aspiraciones en la FSA quiere “qumarse” antes de tiempo, y que tampoco Sevilla tiene una especial conexión con el socialismo asturiano. Según estas mismas fuentes, el ex presidente Javier Fernández, un hombre cercano a los planteamientos de Sevilla, tampoco es partidario de que los debates internos del partido salten a la palestra pública. Silencio, pues, por ahora.



























