La izquierda asturiana ha valorado de forma muy positiva la decisión del Parlamento Europeo de paralizar la tramitación del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur y remitirlo al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), un paso que consideran clave para frenar un tratado “perjudicial para el campo, la industria local y los estándares sociales y ambientales”.
La diputada de IU-Convocatoria por Asturies, Delia Campomanes, destacó que la iniciativa partió del grupo de la izquierda europea, The Left, al que pertenecen Sumar, Podemos y Bildu, y logró “plantar cara a un acuerdo que responde a las lógicas del libre mercado capitalista y favorece a las grandes multinacionales”.
“Estamos orgullosos de haber conseguido paralizar la tramitación del acuerdo y enviarlo al TJUE, que ahora deberá elaborar un dictamen antes de que se vote su ratificación”, señaló Campomanes, quien subrayó que IU es “el único grupo de la Junta General del Principado con eurodiputados y eurodiputadas que se oponen y se opondrán a este acuerdo”, en contraste con los grupos Socialista y Popular europeos, que votaron a favor del tratado.
Para la diputada, la decisión demuestra que “se puede ganar cuando se defiende a la mayoría social frente a los lobbies”, y reclamó coherencia a los representantes españoles y asturianos en las instituciones. “Exigimos que los eurodiputados españoles, y muy especialmente los asturianos, rechacen la ratificación. Y si el acuerdo llega a las Cortes Generales, que hagan lo mismo en Madrid. Basta ya de engañar a nuestro sector primario”, afirmó.
Campomanes también reclamó que, en caso de que el asunto pase por el Consejo Europeo, el Gobierno de España adopte una posición clara de rechazo. “España debe oponerse tanto a la ratificación como a cualquier entrada en vigor provisional del acuerdo sin que el TJUE haya emitido su dictamen”, añadió.
En la misma línea se expresó la portavoz de Somos Asturies, Covadonga Tomé, quien puso el foco en las consecuencias concretas que el tratado podría tener para la economía y el sector primario asturiano. “Desde una perspectiva política asturiana es imprescindible analizar qué efectos autonómicos puede acarrear este acuerdo”, señaló.
Tomé relató el caso de una productora asturiana que intentó colaborar con una empresa argentina similar y comprobó que exportar desde Argentina resultaba mucho más sencillo, lo que supondría “una clara desventaja competitiva para las empresas asturianas”. A su juicio, esta situación refleja “una profunda injusticia”, ya que en muchos países del Mercosur no se exigen los mismos estándares laborales, salariales o sanitarios que sí se aplican en Europa.
“Hasta ahora, los aranceles han funcionado como un mecanismo de protección. Con Mercosur, el libre comercio neoliberal habría generado una competencia totalmente desleal para nuestro sector primario”, advirtió la portavoz de Somos Asturies, que defendió la necesidad de preservar la soberanía alimentaria y proteger las producciones locales.
Tomé alertó además de que productos emblemáticos como la faba asturiana podrían verse seriamente amenazados por la entrada masiva de producciones procedentes de países con menores exigencias. “Nuestra postura se basa en lo que afecta directamente a Asturias, no en posicionamientos geopolíticos ajenos a nuestra realidad local”, concluyó.



























