Mieres recuerda su posicionamiento sobre la reconversión de la central térmica: biomasa sí, residuos no

El Ayuntamiento se pronuncia sobre la sentencia del TSJA pidiendo transparencia en la nueva tramitación ambiental, y que no se busquen "atajos".

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Redacción Nortes
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Te contamos lo ocurrido centradas en la periferia.

El Ayuntamiento de Mieres ha pedido este viernes que la nueva tramitación ambiental que haya que realizar para la transformación de la central térmica de La Pereda para el uso de biomasa se haga con “luz y taquígrafos” y sin que se busquen “atajos”.

El consistorio se ha manifestado en estos términos en un comunicado después de que el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) dictara el jueves una sentencia con la que anula la modificación de la Autorización Ambiental Integrada (AAI) y la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que permitían a Hunosa transformar la central para funcionar con biomasa y combustible sólido recuperado (CSR).

El Ayuntamiento ha recordado su posicionamiento a favor de la biomasa pero de rechazo a la quema de residuos, y por ello ha reclamado que las instalaciones estén dotadas de “la tecnología más avanzada para tener los controles de seguridad ambiental más potentes y las mayores garantías para la salud pública”.

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del alto tribunal ha dictado el fallo al estimar el recurso interpuesto por la Coordinadora Ecologista de Asturias contra la resolución de la Consejería de Transición Ecológica, Industria y Desarrollo Económico.

El TSJA establece que no se trata de una “modificación sustancial” de la autorización anterior, sino de una nueva actividad de “coincineración de residuos”, lo que conlleva la aplicación de un régimen legal más estricto conforme al Reglamento de Emisiones Industriales y la normativa europea.

La central térmica de La Pereda cesó a finales de 2024 su actividad ligada a la combustión de carbón, una medida con la que Hunosa cerró una etapa vinculada al combustible fósil e inició la transformación de las instalaciones en una planta de biomasa de 50 megavatios (MW), la mayor de Asturias.

Hunosa destacó entonces que se trataba de “un proyecto estratégico” con una inversión prevista de 55 millones de euros que garantizaba “la viabilidad de la empresa y el empleo al menos durante 20 años”, los que establece el régimen retributivo conseguido por Hunosa para la central en la subasta de renovables celebrada a finales de 2022.

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