Los sindicatos han pedido este viernes a la dirección de ArcelorMittal una apuesta por el mantenimiento de las instalaciones asturianas después de que la siderúrgica anunciara el cierre temporal del Horno Alto B de Veriña, cuyos trabajos de reparación se estiman en unos cuatro meses.
ArcelorMittal anunció ayer el inicio del proceso de parada en frío y posterior vaciado del Horno Alto B a fin de acometer su rearranque posterior de forma segura, tras resultar infructuoso el proceso de estabilización llevado a cabo en las instalaciones.
Tras una reunión entre los sindicatos y la dirección de la empresa para abordar la situación, UGT FICA ha exigido una apuesta decidida por las plantas asturianas y ha lamentado la parada del Horno Alto B tras meses de intensos trabajos para intentar lograr su arranque y estabilización, unos objetivos que finalmente no han podido alcanzarse.
Para UGT FICA, esta situación debe aprovecharse como una oportunidad para alargar la vida útil del horno, en un contexto en el que el grupo está incrementando las producciones en las instalaciones europeas debido a la demanda existente y a las medidas adoptadas por la Unión Europea, “que ya están comenzando a dar resultados”.
“La estimación del proceso de reparación del Horno B es de cuatro meses.”
Por su parte, la sección sindical de CCOO, que ha agradecido a los trabajadores el esfuerzo llevado a cabo en el Horno B, ha exigido a la empresa su pronta reparación, el desbloqueo de las inversiones necesarias que garanticen la siderurgia integral, la capacidad productiva y los niveles actuales de empleo.
La central ha pedido que la empresa “no caiga en la tentación de tratar de aprovechar la coyuntura para negociar a la baja nuestras condiciones salariales y laborales, algo que no se entendería en una empresa que ha duplicado sus beneficios en 2025, con un clúster Asturias que ha estado entre los más competitivos de Europa durante la mayor parte del año”.
USO, también presente en la reunión, ha expresado en una nota su preocupación por el estado interior del horno, por lo que “es necesario conocer si hay disponibilidad de los recursos necesarios para hacer la reparación de la instalación”.
La empresa, según USO, ha respondido que es muy importante conocer el interior para garantizar la reparación “puesto que si no existe reparación y es necesaria una reconstrucción total estaríamos hablando de un plazo de 2 años y un conjunto de recursos de necesidad de financiación a nivel del Grupo”.
Además, el sindicato ha indicado que durante la reunión se planteó la preocupación por la situación del Horno A, así como la previsión organizativa respecto a la situación general de la plantilla.
“Nos indicaron que el Horno A tendrá varias paradas durante estos meses para realizar un mantenimiento preventivo que le permita mantenerse en funcionamiento óptimo, pero no hay nada que amenace un problema importante”.
La estimación del proceso de reparación del Horno B es de cuatro meses, con la previsión de arrancar lentamente en junio.



























