La plataforma vecinal El Campillín No se Toca convoca a la ciudadanía a una manifestación el próximo sábado 11 de abril a las 12:30 horas, con salida desde la Plaza del Ayuntamiento de Oviedo, en defensa del parque del Campillín y contra el proyecto de construcción de un aparcamiento subterráneo que supondría la tala de árboles, la pérdida de zona verde y un incremento del tráfico en el centro de la ciudad.
La movilización finalizará en el propio parque del Campillín, donde se dará lectura a un manifiesto en defensa de este espacio verde emblemático.
El Campillín es uno de los principales pulmones verdes del casco urbano, un espacio de convivencia vecinal, descanso y encuentro intergeneracional que cumple una función ambiental y social imprescindible. La plataforma alerta de que el proyecto de parking implicaría la desaparición de arbolado consolidado y una alteración profunda del entorno, además de fomentar la entrada de más vehículos privados al centro, en contradicción con los objetivos de sostenibilidad, reducción de emisiones y mejora de la calidad del aire.
Desde El Campillín No se Toca se defiende un verdadero aparcamiento disuasorio en la periferia, bien conectado mediante transporte público, que permita reducir el tráfico en el centro en lugar de incentivarlo. “No tiene sentido atraer más coches al corazón de la ciudad cuando las políticas urbanas actuales apuestan por espacios más habitables, saludables y pensados para las personas”, señalan desde la plataforma.
Asimismo, el movimiento vecinal cuestiona que esta actuación responda al interés general. A su juicio, el proyecto parece atender más al interés particular de la empresa constructora que a una necesidad real de la ciudadanía, ya que existen alternativas menos agresivas con el entorno y más coherentes con un modelo de ciudad sostenible.
Durante todo el mes de marzo, la plataforma desarrollará una campaña informativa y de movilización, con recogida de firmas en distintos puntos del barrio y reparto de trapos verdes entre vecinos y vecinas para que los cuelguen en ventanas y balcones como símbolo visible de apoyo a la defensa del parque.



























