El Grupo Municipal de Izquierda Unida-Convocatoria por Oviedo ha denunciado ante la Dirección General de Movilidad y Transporte de la Comisión Europea el proyecto del aparcamiento previsto en El Campillín, al considerar que puede entrar en conflicto con las ayudas europeas concedidas al Ayuntamiento de Oviedo para implantar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que superan los siete millones de euros.
El portavoz de IU, Gaspar Llamazares ha explicado que el nuevo estacionamiento, proyectado bajo el subsuelo del principal jardín del Oviedo Antiguo, contradice el objetivo con el que se puso en marcha la ZBE, ya que —a su juicio— provocaría un aumento del tráfico y, en consecuencia, de las emisiones de CO₂ en el centro de la ciudad.
Desde la coalición sostienen además que la remodelación del parque se está utilizando como “una mala excusa” para sacar adelante un aparcamiento que “no quieren los vecinos” y que consideran incompatible con la protección ambiental. En este sentido, IU asegura que la oposición vecinal es clara y recuerda que se han recogido 8.000 firmas contra la actuación.
Tras las declaraciones del concejal de Planeamiento Urbanístico, Ignacio Cuesta, quien afirmó que los residentes estaban sometidos a “desinformación” por parte de asociaciones vecinales y grupos políticos, Llamazares respondió que los vecinos “se consideran suficientemente informados”.
El portavoz de IU subrayó, no obstante, que la remodelación de la plaza es necesaria porque mejoraría las condiciones del barrio y del conjunto del Oviedo Antiguo, aunque insistió en que el proyecto tal como está planteado resulta incompatible con la zona de bajas emisiones.



























