El XI Festival de Cine LGTBI del Centro Niemeyer, que tendrá lugar del 9 al 19 de abril, incluirá nueve largometrajes, diez cortometrajes y más de una decena de actividades con mesas redondas, espectáculos musicales y una exposición.
Alaitz Arenzana, directora del Festival Internacional de Cine y Artes Escénicas LGTBIQ+ de Bilbao, que este año, junto con Pau Guillén, está invitada a formar parte de la dirección, ha dicho que es muy difícil decir qué recomendaría de la programación.
Los nueve largometrajes son cintas de una “calidad tremenda que hablan de unas realidades muy diferentes”, ha asegurado Arenzana, que aconseja al público que acuda el Niemeyer.
Se podrán visionar algunas películas ganadoras de los Teddy Awards como ‘Iván & Hadoum’, dirigida por el español Ian de la Rosa, un “título imprescindible” que habla de una historia de amor entre un hombre trans y una chica española, ha apuntado.
La película inaugural del festival, ‘Este cuerpo es mío’, que además formará parte de la sección competitiva, está codirigida y coprotagonizada por Afioco Gnecco y Carolina Yuste.




La proyección tendrá lugar el 9 de abril, a las 20:00 horas, en la sala Cine Fran Gayo del Centro Niemeyer y contará con la presencia de Gnecco, codirector del documental.
En ‘Este cuerpo mío’, la actriz Carolina Yuste documenta el proceso de transición de su amigo Afioco Gnecco con honestidad, sin eludir las contradicciones que atraviesan este camino.
La programación cinematográfica se estructurará en torno a las secciones competitivas de largometrajes ‘Panorama’ y cortometrajes ‘Miradas’, con una selección de obras recientes que abordan distintas experiencias, problemáticas y formas de deseo desde miradas contemporáneas y comprometidas con la diversidad.
Entre los títulos que se proyectarán “Els mals noms”, sobre Pastora, persona intersexual y último maqui del País Valenciá, “Iván & Hadoum”, la ópera prima de Ian de la Rosa, una historia de amor entre playas, desiertos e invernaderos con el mar de plástico almeriense de telón de fondo, o “Between Goodbyes”, documental en el que Mieke, una persona queer originaria de Corea que ha crecido en una familia adoptada en Países Bajos, regresa a Seul a conocer a su familia biológica.
Entre las actividades paralelas al margen de la programación cinematográfica el espectáculo teatral “Mover montañas” y varias mesas redondas, así como la exposición findesiglo de David Trullo.
El avance de la Ley LGTBI
La viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto, ha destacado el avance histórico que supondrá la futura Ley LGTBI de Asturias para blindar libertades, evitar la discriminación y garantizar derechos humanos.
Durante la presentación de la XI edición del Festival de Cine LGTBI de Avilés, González Prieto ha situado este nuevo marco normativo como la culminación de una demanda social que el gobierno de coalición plural y progresista llevará en breve al trámite parlamentario.
La viceconsejera, que ha subrayado el trabajo conjunto desarrollado con los colectivos presentes, se ha mostrado “segurísima” de que la ley va a salir adelante siempre que los colectivos apoyen la nueva ley, que reforzará derechos y facilitará la libertad, la igualdad y la diversidad y responderá a una realidad “legítimamente demandada” por los colectivos.
Con este paso legislativo, Asturias se dota de un instrumento que busca garantizar que los avances sociales sean irreversibles”.
En este contexto de progreso normativo, la viceconsejera ha resaltado el papel del Festival de Cine LGTBI del Centro Niemeyer -financiado por la Consejería de Derechos Ciudadanos con una subvención nominativa de 12.000 euros- como espacio esencial de visibilidad que contribuye a que las leyes tengan impacto real en la sociedad.
El festival, ha señalado que es una cita “ineludible” en Asturias y cuenta con “repercusión nacional”, cada año “se consolida más y es una referencia cultural”.
La viceconsejera ha subrayado que el apoyo institucional al ciclo cinematográfico trasciende lo artístico para convertirse en una declaración de principios: “El festival no representa solo el arte visual y las películas que se proyectan; representa libertad, visibilización del colectivo y ampliación de los derechos de las personas LGTBI”.



























