La Dirección General de Consumo sigue adelante con el expediente abierto a Autopista Concesionaria Astur-Leonesa (Aucalsa), la principal vía de comunicación entre Asturias y la Meseta, por estar cobrando la totalidad del peaje a pesar de que el servicio no se está prestando en condiciones adecuadas desde noviembre de 2024.
La petición, hecha por la Unión de Consumidores, que lleva meses recogiendo las demandas de los usuarios, ha encontrado apoyo en la consejería dependiente de IU-Convocatoria por Asturies. Según el consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Sociales, Ovidio Zapico, aunque Aucalsa ha pedido que se cierre dicho expediente, “la respuesta ha sido no” y se ha hecho llegar a la concesionaria un nuevo requerimiento que vence a finales de mes.
“No voy a cerrar el expediente a Aucalsa. Vamos a continuar”, ha incidido Zapico tras incidir en que las obras que hay a lo largo de la autopista del Huerna son “una vergüenza”.
Tras las denuncias presentadas por dos particulares y por la Unión de Consumidores de Asturias, la Dirección General de Consumo ya hizo a finales de marzo un primer requerimiento a Aucalsa en el que pedía información sobre la situación que padecen los usuarios de la autopista desde hace meses.
En el requerimiento pedían información a la empresa sobre el tiempo que van a durar las obras del argayo y de mantenimiento de los túneles, porque el Gobierno de Asturias desconoce sus previsiones, y explicaciones de por qué la empresa no reduce el peaje.
La Dirección General de Consumo de Asturias calcula entre 28 y 29,6 millones de euros los peajes que han abonado los 1,8 millones de vehículos que han utilizado la autopista del Huerna (AP-66) sin que ésta ofrezca las condiciones de “rapidez, seguridad y fluidez” que se esperan de este tipo de vías de alta capacidad desde hace 17 meses.
El Tribunal Supremo ya dio la razón a los consumidores en la AP-9 que une Galicia y León, obligando así a la concesionaria, también Aucalsa, a devolver los peajes cobrados mientras la autopista estaba en obras.
El argayo que entonces cortó parte de la autopista, y obligó a crear un bypass provisional en tanto se ejecutan las obras de estabilización del talud, y los trabajos que se están acometiendo para la modernización de sus túneles obligan a circular a una velocidad mucho menor por lo que, según el gobierno asturiano, no debería cobrarse la totalidad del peaje, que asciende a 16,20 euros para los turismos.
Este requerimiento puede acabar con la imposición de una multa porque Consumo tiene entre sus competencias pedir a las empresas el cumplimiento de los contratos.
Según el consejero, el requerimiento está bien fundamentado porque se cobra el peaje de forma íntegra pese al bypass y a incidencias que no están debidamente señalizas y que crean confusión a unos usuarios que deben pasar por “muchísimos tramos en obras”, a velocidades de 40 y 50 kilómetros por hora, que generan caravanas y problemas de fluidez.



























