Vivimos una situación histórica, la democracia liberal actual no es el destino final de la libertad, sino una estructura que a menudo muta hacía formas de control más sutiles o autoritarias.
El neoliberalismo ha transformado al estado y los individuos en empresas, la democracia se vacía porque la competencia y la eficiencia económica sustituyen a la deliberación política. Para proteger el mercado el estado se vuelve “fuerte” y autoritario, limitando la protesta y los derechos sociales si estos interfieren con la lógica del capital.
Las libertades liberales son a menudo ilusiones dentro de una red de control biopolitico que gestiona la vida misma, el control ya no se ejerce sólo encerrando a las personas en la fábrica, la familia,la escuela etc…sino a través de la comunicación instantánea, el consumo y la tecnología. Pasamos de una sociedad de moldes rígidos y espacios cerrados (fordismo) a una sociedad de modulación fluida y control permanente, donde el capital captura la vida entera ( posfordismo).
El capitalismo puede decirse ya que ha entrado en una fase terminal de colapso que solo puede sostenerse mediante la violencia
El capitalismo puede decirse ya que ha entrado en una fase terminal de colapso que solo puede sostenerse mediante la violencia, ya no puede ofrecer progreso y estabilidad al enfrentarse al agotamiento de recursos y a la crisis climática, el régimen de guerra que vivimos no es un evento aislado, sino la nueva forma en que el capital se organiza para saquear recursos y disciplinar poblaciones. Ante la pérdida de legitimidad utilizará todos los mecanismos de defensa, el fascismo actual no es un error del sistema, surge como una reacción de las clases dominantes para gestionar la escasez, excluyendo a las clases subalternas y buscando chivos expiatorios, el inmigrante,el feminismo, el ecologismo…..
Es una vez más el intento de las élites para mantener sus privilegios coloniales dentro de un mundo que ya no tiene recursos para todos, por lo que ya no basta con cambiar el gobierno; hay que destruir las categorías raciales y de clase que el capitalismo inventó.
Ante la situación que vivimos ya no quedan excusas ni malmenorismos políticos basados en la reforma, el objetivo no puede ser solo ganar elecciones, sino crear redes de resistencia que funcionen como un contrapoder permanente frente a las estructuras estatales y de mercado, pasando de la esfera público/estado a la esfera público/común donde la ciudadanía no es solo usuaria o cliente de un servicio, sino copropietaria y cogestora del mismo.
El fallo de infantilizar al votante
Pedir el voto para que no venga la derecha sin ofrecer un proyecto transformador genera frustración y cinismo, la falta de horizontes( el alquiler sube, el trabajo es precario, los servicios públicos empeoran etc.) empuja a sectores populares a la derecha o extrema derecha que sí ofrecen una narrativa de “rebeldía“ ( aunque sea reaccionaria) al sistema.
Al no ofrecer una alternativa real, el votante percibe que no hay diferencia sustancial, y en momentos de crisis, la derecha suele ganar con discursos de “orden, falsa rebeldía o libertad“.

La gente no vota a la derecha porque se haya vuelto mala o facha de repente, sino porque la izquierda ha dejado de ofrecer un horizonte de esperanza material. Sin transformación, la izquierda es percibida como una gestión aburrida del declive.
El mayor fracaso de la socialdemocracia y los proyectos progresistas es que se limitan a la redistribución sin crear un poder económico propio, siendo incapaces de pensar fuera de la competencia y el mercado.
La unión de los movimientos sociales como raíz de cambio
Las luchas de los distintos movimientos sociales deben pasar a trabajar en red desde la horizontalidad y la transversalidad,con puntos de encuentro compartidos bajo la lógica de lo común y el aprendizaje colectivo de sus movilizaciones, mediante dispositivos técnico/ afectivos que permitan que los diferentes movimientos cooperen sin perder su identidad creando una nueva institucionalidad que sea flexible y no burocrática.
Si reflexionamos bien el contexto actual, ya estamos unidos por la producción hoy (Internet, servicios, cuidados) una red de singularidades que ya cooperan.
El objetivo es convertir esa cooperación social que hoy usa el capital en una potencia política para autogobernarnos, bien desde la democracia directa o con un nexo de presión con la participación parlamentaria.
Tenemos que determinar instituciones nuevas desde el pluralismo, por ejemplo en comités de fábrica, gestión de hospitales, educación, salud etc, poniendo la condición de clase como determinante ya que la clase se construye en las luchas y las luchas definen la forma democrática.
Cambio en la lucha sindical
Es importantísimo reconocer el trabajo y las conquistas realizadas por el sindicalismo dentro del capitalismo, pero tenemos que reconocer que sí queremos transformar, los sindicatos tradicionales terminan siendo un engranaje más del sistema que intentan combatir.
En lugar de romper el sistema, funcionan como mediadores que negocian dentro de las reglas del capital, su objetivo suele ser mejorar el salario o las condiciones pero aceptando siempre la existencia del mercado y la jerarquía laboral.
Los sindicatos son estructuras verticales y burocráticas que ante crisis como el cambio climático, el control tecnológico o la guerra resultan lentas y conservadoras.

Ejemplos claros tenemos ahora aquí en Asturias, priorizando la estabilidad laboral inmediata o la creación de empleo con la presión para retrasar cierres de carbón o gas y aceptando proyectos en térmicas con quema de Combustibles Sólidos Recuperados o defendiendo los contratos en la industria bélica como una necesidad de supervivencia económica regional. Esto lo tenemos que decir claramente, los convierte en cómplices.
El sindicato no puede negociar la supervivencia del capital, debe proponer la reconversión social gestionada por los propios trabajadores o vecinos con un enfoque en la reproducción social priorizando la sanidad, la vivienda y la energía limpia como derechos comunes, no como mercancías. Pasando de pactar migajas a crear nuevas formas de vida que hagan que el capitalismo y su industria bélica y energética contaminante sean irrelevantes.
La unidad de la izquierda parlamentaria
Si de verdad se quiere crear un proyecto a la izquierda del PSOE que inspiré a la ciudadanía no se puede caer en el error una vez más de utilizar medidas reformistas, sino crear condiciones materiales que mejoren la vida de la gente.
Una clave es la democratización del poder, los partidos deben fomentar una democracia que habrá las instituciones permitiendo que la sociedad civil organizada (movimientos sociales) tenga una participación directa y decisiva en el poder estatal.
Transitar de la economía extractivista, colonial, patriarcal basada en la “demanda” (solo para quien puede pagar) que utiliza el PIB como indicador de éxito limitándose únicamente en el crecimiento monetario e ignorando los procesos que realmente sostienen la vida.
A una productiva basada en la agricultura ecológica, las energías verdes, los cuidados como motor del desarrollo social que aseguren las necesidades humanas básicas,( alimentos agua, cobijo, salud, educación etc) para todxs.
La lucha de egos partidistas debe ser eliminada por un programa serio y real, dónde si no se cumple se debe ser valiente y explicar al electorado el motivo.

El listado de puntos para políticas transformadoras que pueden acaparar un voto transversal e intergeneracional dentro de la mayoría social son muchos y deberían ser el inicio del verdadero debate.
Pasó a exponer solo 35 puntos, todos igual de importantes y totalmente realizables con voluntad política, dado los numerosos estudios técnicos y científicos que los respaldan.
•Reducción jornada laboral a 35 horas sin rebaja salarial.
•Fijar el salario mínimo por ley de al menos el 60% del salario medio bruto y adaptado a la inflación, control en la subida de precios indiscriminados de las grandes empresas de estrategia de primera necesidad y fortalecimiento de la negociación colectiva llegando mínimo al 80% de los trabajadores.
•Sistema sanitario público, universal y de gestión directa, que priorice la prevención, la promoción, el bienestar social y la participación ciudadana, actuando sobre los determinantes sociales para combatir el modelo hospitalocéntrico.
•Creación de un sistema nacional de cuidados universal 100% público y gratuito financiado mediante una reforma fiscal progresiva, invirtiendo masivamente en la contratación de asistentes personales para que la gente pueda ser cuidada en su propia casa y acompañado por una red de centros de día locales en cada pueblo o barrio para evitar el desarraigo de personas dependientes ( esto crearía muchísimos puestos de trabajo, con un grandísimo ahorro en prestaciones por desempleo).
•Blindaje de la educación pública como única red garante de la igualdad y gestión directa sin financiación con dinero público a centros privados.
•Reforma constitucional para prohibir explícitamente cualquier pérdida de poder adquisitivo o privatización de las pensiones.
•Jubilación a los 62 años.
•Ley de vivienda con objetivo una persona una casa ( todo el mundo tiene derecho a una vivienda digna) , limitación precio de los alquileres, contratos indefinidos, prohibición de desahucio sin alternativa habitacional, regulación de pisos temporales y turísticos para convertirlos en vivienda habitual con la prohibición y expropiación a los grandes fondos.Vivienda pública, pero también cooperativa en cesión de uso que elimina la vivienda como mercancía.
•Un feminismo interseccional que garantice la autodeterminación de todas las identidades, un sistema público de cuidados estatal que liberé a las mujeres y la redistribución de la riqueza para erradicar la precariedad de las más vulnerables. Con un feminismo que ponga el consentimiento en el centro contra todo abuso.
•Asegurar todos los derechos del colectivo LGBTIQANB+.
•Modelo energético público, 100% renovable y democrático, en Asturias estamos solo en el 41,4% mientras que el conjunto de las energías fósiles ( gas, carbón) representa el 55,6% del mix de generación eléctrica. Hunosa podría ser ésa empresa pública renovable. También seguir incentivando proyectos como las comunidades energéticas en los municipios con los ayuntamientos como socios, para dar legitimidad y respaldo en ésa independencia energética.
•Agricultura: oposición a tratados de libre comercio como Mercosur que perjudican a la agricultura local y al clima, con la prohibición de compra de los productos agrícolas por debajo de sus costes de producción para asegurar ingresos dignos a los agricultores. Eliminación del sistema actual de la PAC que otorga más fondos a quien más tierras posee, redirigiendo ese dinero a pequeñas explotaciones y granjas sostenibles.
•Banca pública y proposición para que el Banco Central esté bajo control democrático y emita monederos digitales gratuitos para cada ciudadano, eliminando la necesidad de depender de un banco privado para ahorrar y realizar pagos. Ya que los Bancos Centrales permiten que el 97% del dinero sea creado por bancos privados a través de deuda.
•Modelo de gestión de residuos que garantice una política de “residuos cero” y el objetivo de reducir, reutilizar y reciclar, con bonificación al ciudadano por separación. La tasa de recogida separada en Asturias en 2025 es solo del 24,35% muy lejos del 55% que establece Europa.
•RBU ( renta básica universal) independiente del trabajo asalariado, como medida incondicional que eliminaría la trampa y el estigma social de las ayudas tradicionales que tanto cuesta conseguir.
•Refuerzo de ley anti oligopolios con recuperación pública/ comunitaria de sectores estratégicos.
•Impuesto progresivo individual sobre el carbono basado en el nivel de riqueza del emisor( los multimillonarios cuyo estilo de vida y activos financieros generan huellas de carbono masivas).
•Impuesto sobre el patrimonio progresivo con tasas muy bajas a pequeños y de hasta el 90%
para multimillonarios( con más de 2.000 millones de euros).
•Eliminación de paraísos fiscales dentro de la UE.
•Garantizar el pleno empleo en trabajos de reproducción social ( cuidados, salud, agricultura ecológica etc) .
•Eliminación de la ley mordaza.
•Avanzar a la gratuidad con un billete único de transporte público no contaminante.
•Soberanía alimentaria con circuitos cortos, de prioridad absoluta al consumo local con la reducción de intermediarios..
•Regulación de los algoritmos con controles públicos que rigen la vida laboral y social.
•Socialización de la infraestructura digital.
•En seguridad, sustituir el control represivo por la prevención social, donde el modelo punitivo debe ser reemplazado por la justicia restaurativa y la prevención.
La paz social no se consigue con más policía, sino con menos desigualdad.
•Política migratoria basada en los derechos humanos y la acogida, viendo la diversidad como un valor positivo para la sociedad.
•Salida de la OTAN y desmantelamiento de bases estadounidenses, con una política de defensa basada en la diplomacia y el derecho internacional, la mejor defensa es un pueblo culto, con necesidades cubiertas y soberano en decisiones.
•Pasar de la gestión forestal de extinción a la prevención activa implementando planes de limpieza, clareo y manejo de la biomasa todo el año. Con la fomentación de paisajes “ mosaico” eliminando grandes monocultivos por paisajes más resilientes de bosque, pastos y agricultura sostenible, priorizando la conservación de viejos bosques.
•Asegurar el 1bienestar animal en las políticas de salud pública, el maltrato animal y la degradación de su entorno facilitan la aparición de zoonosis y pandemias.
•Invertir en la recuperación de suelos degradados y la reintroducción de procesos naturales como el pastoreo extensivo contra las macro granjas y el rewilding controlado para revertir la desertificación.
•Terminar con la obsolescencia programada para que los productos( electrodomésticos, móviles, ropa ) sean duraderos, reparables y tengan garantía mínima de 10 años. Esto reduce radicalmente el uso de materiales.
•Cancelación de deudas externas en los países del sur global.
•Fin a las puertas giratorias de por vida en sectores críticos y estratégicos.
•Tolerancia cero con la corrupción. Devolución del dinero público, exclusión de empresas corruptoras y el fin de privilegios políticos.
Quiero acabar este documento con unos datos muy preocupantes y relevantes. En un sistema donde el éxito se mide solo por la acumulación una minoría millonaria logra el capital necesario para dictar las reglas del juego, donde el poder económico se traduce en poder político, vivimos en plutocracias que erosionan el bien común y devastan el planeta.
El 10% más rico de la población mundial percibe más ingresos que el 90% restante, mientras que la mitad más pobre recibe menos del 10% del ingreso total. Las mujeres siguen ganando menos que los hombres. Las emisiones ambientales están altamente concentradas en los sectores más ricos de la sociedad. Las asimetrías en el sistema financiero global favorecen la acumulación de los ultra ricos a través de activos financieros.
La desigualdad no es una ley natural inevitable sino el resultado de decisiones políticas y que la ciudadanía recupere el poder de decisión sobre los recursos, sacándolos del control exclusivo del estado o del mercado.





























