Tras las manifestaciones celebradas a lo largo del mes de mayo en Madrid, Zaragoza, Valladolidad y otras ciudades, el movimiento por el derecho a la vivienda volverá a salir a las calles el próximo sábado 6 de junio para denunciar el encarecimiento de los alquileres, la especulación inmobiliaria y las crecientes dificultades de acceso a una vivienda digna.
En Asturies, el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos y el Sindicato de Vivienda han convocado una manifestación en Xixón que partirá a las 12.00 horas de la Plaza del Humedal, y a la que se están adheriendo otras organizaciones sociales y políticas.
La jornada forma parte de una oleada de protestas impulsada por organizaciones de inquilinos y colectivos sociales que se desarrolla de manera escalonada durante toda la primavera. Además de Xixón, este sábado el movimiento de vivienda se manifestará en Barcelona, A Coruña, Santander, Santiago de Compostela, València, Alicante, Barcelona, Ourense o Segovia.
Entre las principales reivindicaciones de los convocantes figura la implantación de contratos de alquiler indefinidos, la bajada de los precios de los alquileres, el fin de los desahucios y la prohibición de las empresas dedicadas a la desocupación de viviendas. También reclaman la expropiación de viviendas en manos de grandes tenedores para crear un parque de vivienda fuera del mercado y acabar con los desalojos por motivos económicos.
Asimismo, exigen una mayor intervención pública sobre las viviendas vacías para garantizar su función social, la desmercantilización de la vivienda pública y medidas que limiten la adquisición de inmuebles a usos estrictamente residenciales.
Los organizadores han hecho un llamamiento a la clase trabajadora, a los movimientos sociales y al conjunto de la ciudadanía para sumarse a las protestas y fortalecer la organización colectiva frente a una crisis que consideran estructural. «La vivienda nos cuesta la vida» es uno de los lemas bajo los que se están desarrollando las movilizaciones en todo el país.





























