El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Gijón no considera necesario implantar una nueva moratoria a la concesión de licencias de Viviendas de Uso Turístico (VUT) ni modificar el Plan General de Ordenación, una postura que ha salido adelante este miércoles en el pleno municipal.
La iniciativa, presentada por Podemos, fue rechazada con los votos en contra de Foro, Partido Popular y el concejal no adscrito Oliver Suárez, la abstención del PSOE y el apoyo de la formación proponente e Izquierda Unida.
El Ayuntamiento aprobó en enero de 2024 por unanimidad una moratoria de un año para la tramitación de licencias de viviendas turísticas en la zona de gran afluencia turística de la ciudad, que incluye Cimadevilla, Centro, Fomento y La Arena.
El portavoz municipal de Foro y concejal de Urbanismo, Jesús Martínez Salvador, ha explicado que en diciembre de 2019 había en la ciudad 249 VUT, mientras que un año más tarde la cifra ascendía a 1.953, lo que supuso un incremento del 800 %, que atribuyó a la “inacción” del anterior gobierno municipal de PSOE e IU.
Según ha señalado, antes de la entrada en vigor de la moratoria se registraban 76 nuevas viviendas turísticas al mes, mientras que durante su aplicación el crecimiento se redujo un 70 % fuera de la zona afectada. Tras el fin de la medida, el ritmo de incorporación se sitúa en una media de tres viviendas al mes.
Asimismo, ha indicado que de las 154 secciones censales situadas fuera del ámbito de la moratoria, solo en cuatro las VUT superan el 3 % del total de inmuebles.
La portavoz municipal de Podemos, Olaya Suárez, defendió la necesidad de una nueva moratoria mientras se modifica la normativa urbanística para endurecer la concesión de licencias y establecer limitaciones permanentes.
La edil ha denunciado que la situación ha seguido deteriorándose por el auge de las segundas residencias y los alojamientos turísticos, la saturación en el centro urbano y las dificultades de acceso a la vivienda derivadas del incremento de los alquileres.
Según los datos aportados por Suárez, entre 2024 y 2025 se produjo un aumento de 680 viviendas turísticas, mientras que las plazas disponibles pasaron de 7.240 a 9.776.
Por su parte, el concejal socialista Tino Vaquero señaló que una nueva moratoria sería deseable, aunque considera que la normativa urbanística actual dificulta su aplicación, mientras que el edil de Izquierda Unida, Alejandro Farpón, defendió la necesidad de regular las viviendas turísticas y revisar el planeamiento para determinar qué zonas están saturadas y cuáles pueden asumir más actividad.



























