El movimiento antirracista asturiano ha mostrado su rechazo a la decisión de la Consejería de Derechos Sociales de dar marcha atrás al traslado de un hogar de acogida para menores al barrio ovetense de La Florida, después de la protesta de la comunidad de propietarios, respaldada por Vox, militantes del PP y el grupo neonazi Núcleo Nacional.
Aunque el Principado ha alegado razones jurídicas y técnicas para dar marcha atrás, Asturias Acoge considera que la decisión supone «anteponer los prejuicios y la presión de un grupo de vecinos y vecinas a los derechos y al bienestar» de adolescentes en situación de especial vulnerabilidad. La organización advierte además de que la Administración termina alineándose, «de manera directa o indirecta», con un discurso de ultraderecha que criminaliza y estigmatiza a estos jóvenes.
La entidad recuerda que se trata de menores de edad cuyos derechos deben situarse por encima de «prejuicios, bulos o discursos de odio» y denuncia que el rechazo a su presencia constituye también una forma de violencia. «Los menores migrantes no son una amenaza. No son un problema», sostiene Asturias Acoge, que reclama a las administraciones garantizar que puedan vivir y crecer con dignidad y sin ser señalados por su origen.
En la misma línea, Muyeres Pachamama califica de «claudicación inaceptable ante los discursos de odio de la extrema derecha» la decisión de no trasladar el hogar a La Florida. La organización considera «una vergüenza» que un Gobierno que se autodenomina progresista renuncie a defender la protección de la infancia «por miedo al ruido de quienes alimentan el rechazo y la estigmatización».
Pachamama critica que la decisión transmite «un mensaje gravísimo»: que existen barrios más o menos adecuados para acoger a menores en situación de vulnerabilidad. La organización habla de «clasismo y racismo institucional» y reclama que las instituciones no permitan que «el miedo nos transforme en odio» ni normalicen la discriminación.
Asturies Antifascista, entidad promotora de la movilización contra el racismo convocada la semana pasada en el barrio, ha acusado al PSOE asturiano de «rendirse a la ultraderecha» y considera que la decisión transmite el mensaje de que «los menores migrantes no tienen derecho a vivir en La Florida». El colectivo sostiene que la oposición de «unos pocos racistas» ha sido suficiente para hacer retroceder a la Administración y denuncia que la decisión supone «gasolina para el akelarre fascista de PP, Vox y Núcleo Nacional».





























