La lista del patrimonio asturiano en peligro no deja de crecer

La asociación Hispania Nostra suma ya 40 elementos históricos amenazados o en ruina en la comunidad autónoma.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Hay una torre medieval escondida entre la arquitectura de la industrialización de La Felguera. Los restos de una antigua casa-torre en el barrio de El Puente acaban de entrar en la Lista Roja del patrimonio de Hispania Nostra, que reúne bienes culturales y naturales que afrontan un riesgo grave de destrucción, desaparición o pérdida irreversible de sus valores.Se trata del último elemento asturiano señalado por esta organización declarada de utilidad pública, y que se dedica desde 1976 a la defensa, salvaguarda y puesta en valor del patrimonio cultural y natural de España.

La casa-torre salió a la luz en 2016, después del derribo de una vivienda que se encontraba en estado ruinoso. Los restos conservados corresponden a una construcción de mampostería y sillería en la que destaca un gran vano pétreo, hoy cegado, cuyo dintel conserva un conjunto heráldico atribuido por el especialista Gil Castañón a la familia Bernaldo de Quirós. Hispania Nostra sitúa su posible origen entre finales del siglo XIV y comienzos del XV, aunque reclama estudios arqueológicos y arquitectónicos que permitan determinar con precisión su cronología y función.

La organización considera que los vestigios constituyen un testimonio excepcional de la organización social y territorial del valle del Nalón antes de la industrialización. El Puente fue durante siglos un núcleo de importancia administrativa y vecinal, escenario de asambleas en las que se elegían alcaldes y jueces, y aparece vinculado al antiguo Puente de Oturiellos, después de que Langreo recibiera el fuero de Benavente en 1338.

“Pese a su relevancia potencial, carece de protección específica, no ha sido objeto de un estudio arqueológico y presenta un avanzado estado de deterioro. A ello se suma la peor amenaza, la de la desaparición debido al actual proyecto de reurbanización de la zona que contempla la construcción de pisos en este solar” señala Hispania Nostra.

El problema es que apenas queda tiempo para convertir esa hipótesis histórica en patrimonio protegido. Los restos carecen de protección específica, presentan grietas, pérdida de material pétreo, erosión, desprendimientos y colonización vegetal, además de señales de un antiguo incendio. A ello se suma el proyecto de reurbanización del ámbito, que contempla la sustitución de las edificaciones existentes por nuevos bloques de viviendas. Hispania Nostra advierte por ello de un riesgo real de desaparición.

Un patrimonio en peligro de un extremo a otro de Asturias

La casa medieval de El Puente no es una excepción. El buscador de Hispania Nostra registra 49 bienes asturianos, de los que 40 figuran actualmente en la Lista Roja, siete han pasado a la Lista Verde tras su recuperación y otros dos se encuentran en la Lista Negra por haber desaparecido o haber perdido de forma irreversible sus valores esenciales.

Siderurgia de La Felguera.
La Vega desde el parque de Ángel Cañedo. Foto: Alisa Guerrero
Molín de la Gargantiella, Onís.
Palacio de Lienes, Navia.

Entre las incorporaciones más recientes figura también el Molín de la Gargantiella, en Cangas de Onís, incluido el pasado mes de septiembre, mientras que en julio entró en el listado el Palacio de Lienes, en Navia. En mayo había sido incorporada la Casa de la maqueta de la Universidad Laboral de Gijón y en febrero el Templete de fundición escocés, también en Xixón. A comienzos de año se sumó además la antigua iglesia parroquial de Santa Eulalia, en Puertas de Cabrales.

El listado continúa con las Casas de los Zapateros, en Noreña, la Casona de Sarmiento, en Cangas de Onís, la Torre de Gonzalo Menéndez-Valdés, en Xixón, el Conjunto ferroviario de Vega-La Felguera, el Palacio de los condes de Mendoza Cortina, en Llanes, la Fábrica de armas de La Vega, en Oviedo/Uviéu, y el Conjunto histórico de las minas de Llumeres, en Bañugues, Gozón.

Nitrastur. Foto: David Aguilar Sánchez
Mina Llumeres. Foto: Patrimoniu Industrial.
Antigua Fábrica de Conservas Lis, en La Arena.
San Antolín de Bedón, Llanes.

El patrimonio industrial tiene un peso especialmente destacado en la lista. En ella figura una parte del conjunto de la antigua fábrica siderúrgica de La Felguera, la Antigua Fábrica de Conservas Lis, en La Arena, y la Sociedad Ibérica del Nitrógeno, en La Felguera, en vías de desprotección, ya que varias naves se pretenden demoler para la construcción de una gran lavandería industrial de la sanidad pública asturiana.

También aparecen numerosos edificios de carácter religioso. Es el caso de la Capilla de San Andrés, en Linares, Salas; la Iglesia de San Pedro de Plecín, en Alles, Peñamellera Alta; el Monasterio de San Antolín de Bedón, en Llanes; el Monasterio de Santa María la Real de Obona, en Tineo; la Ermita de San Roque y Santa Apolonia, en Villalegre, Avilés; la Iglesia de San Cipriano de Infiesto y la Ermita de Nuestra Señora de Ricao, en Caleao, Caso.

Chalet de Villalegre.
Palacio de Celles, Siero.
Torreón de Peñarudes.
Sanatorio de Bustiello, Mieres.

La arquitectura residencial y nobiliaria constituye otro de los grandes bloques de la Lista Roja. En ella están el Chalé de José Rodríguez-Maribona, en Villalegre; el Palacio del Condado de Altamira o O Pacio, en San Tirso de Abres; el Palacio de los Faes de Miranda, en Carabanzo; el Palacio de Tormaleo; el Palacio de Don Francisco Sánchez de Caso, en Cerébanes; el Palacio de los duques de Estrada, en Llanes; el Palacio de Vigil de Quiñones, en Sariego; el Palacio de la Torre de Celles, en Siero, actualmente con un proyecto de rehabilitación, la Casa de los Bernaldo de Quirós, en San Lorenzo de Carrió, Candás, y el Palacio de Cienfuegos o de Peñalba, en Pola de Allande.

A ellos se suman varias torres medievales o defensivas: el Torreón de Peñerudes, en Morcín; la Casa Torre de Tuñón, en Santo Adriano; la Torre de la Jura o del Heredero, en Soto de Cangas; el Torreón de Lodeña, en Piloña, y la Torre del Castillo de Yabio, en Perlora, Carreño. También forma parte del listado el Sanatorio, botica y escuela de niñas del poblado minero de Bustiello, en Mieres, y el Palacio de los Cienfuegos o de Peñalba, entre otros bienes cuya conservación se encuentra comprometida.

De la lista roja también se sale

La Lista Roja de Hispania Nostra no es un catálogo cerrado ni equivale a una relación oficial de bienes protegidos. Probablemente sean muchos más los elementos en peligro. En la lista no figuran por ejemplo la Fábrica de Gas de Oviedo/Uviéu o la Ciudad Vacacional de Perlora, en Carreño. La organización explica que se trata de una iniciativa colaborativa destinada a dar visibilidad al patrimonio en riesgo y que sus incorporaciones tienen en cuenta factores como el valor patrimonial, la relevancia social, el grado de protección legal, las amenazas, el abandono, la vulnerabilidad y la existencia o no de planes de intervención.

De la lista roja también se puede salir. Siete bienes que habían estado amenazados han pasado a la Lista Verde, entre ellos la capilla de San Esteban del Mar del Natahoyo, en Xixón, retirada de la Lista Roja en mayo de 2025 después de distintas actuaciones y una campaña de micromecenazgo

En el extremo contrario está la Lista Negra, reservada a los bienes retirados de la Lista Roja porque han desaparecido o porque sus valores esenciales han sido alterados de manera irreversible. En Asturies figuran actualmente dos instalaciones recientemente demolidas: las antiguas piscinas de Pénjamo, en La Felguera y las baterías de cok de ENSIDESA, en Avilés.

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