La Policía Nacional ha identificado al séptimo y último implicado en la agresión que sufrieron Rubén Rosón y Jorge Fernández, integrantes de la Asamblea Moza d’Asturies (AMA), durante la madrugada del 11 de septiembre en las fiestas de San Mateo, en Oviedo. La investigación policial se da por cerrada, según informó el viernes 9 de octubre la Jefatura Superior de Policía de Asturias.
Los investigadores sostienen que este séptimo implicado se sumó de forma espontánea, sin relación con el grupo ultra que inició la agresión y sin motivación ideológica. Su participación aparecía en las imágenes que examinó la Policía.
El cuerpo policial sí determinó que el ataque tuvo un componente homófobo. A las pocas horas de los hechos había identificado a seis integrantes de un grupo ultra del Real Oviedo: cinco fueron detenidos y el sexto se encuentra estudiando en el extranjero.
Según la Jefatura Superior, el último identificado es un ciudadano argentino con antecedentes por actos violentos que ya ha sido expulsado de España por encontrarse en situación administrativa irregular. La Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras tramitaba ese expediente de forma paralela a la investigación de la agresión, y la expulsión se ha ejecutado recientemente.
Rosón y Fernández acudieron al juzgado el 30 de septiembre para ratificar su declaración ante la Policía. Ambos señalaron que sus agresores pertenecían a un “grupo de ultraderecha”.
Según su relato, les propinaron “una brutal paliza” con puñetazos y patadas, algunas en la cabeza, mientras gritaban “guarros”, “rojos de mierda”, “maricones” y “arriba España”.
Los agredidos denunciaron también que los atacantes arrancaron y vandalizaron la caseta de Asturias Acoge, entidad que presta servicios a personas migrantes, y retiraron una pancarta antirracista y un faldón LGTBI.



























