Soraya Calvo González es doctora y profesora de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo, donde desarrolla su labor docente e investigadora en el ámbito educativo. Defensora del papel de la universidad pública como espacio de conocimiento, igualdad y transformación social, es además militante de la Intersindical Asturiana, uno de los sindicatos que ha recurrido la implantación de las universidades privadas en Asturies. Este viernes participa en la Casa del Chino, Xixón, en la jornada organizada por la asociación Grana, n’Alcordanza de Yolanda Huergo, sobre la expansión de las universidades privadas en Asturies. Calvo González impartirá la conferencia «La Universidad Pública como espacio significativo de resistencia» y participará en la mesa de debate «Les universidaes privaaes n’Asturies», junto al exrector Santiago García Granda e Inaciu Iglesias.
¿Por qué hay tanto mercado para la universidad privada?
Porque ha habido desde 2009 una infrafinanciación de las universidades que ha tenido prácticamente congeladas las plazas en determinadas titulaciones de gran demanda. Por ejemplo las titulaciones de Sanidad, o ciertos másteres necesarios para ejercer una profesión: el del profesorado, la abogacía, la psicología sanitaria… Todo lo que decíamos cuando nos manifestábamos contra el Pan Bolonia terminó pasando. Mucha gente no puede acceder a determinados estudios en la universidad pública y termina recurriendo a la privada. A veces con créditos y un endeudamiento muy grande. Todos los bancos ahora mismo ofrecen créditos para acceder a másteres, por ejemplo.
Es curioso porque a principios del siglo XXI lo que nos decían era que sobraban universidades públicas. Hoy sin embargo hay universidades privadas por todas partes.
Es una idea que caló en la población. Nos vendieron que las universidades públicas eran caras y deficitarias para así recortar y generar un nicho de mercado para la profileración de las universidades privadas. Fue una estrategia política.
¿Cómo perjudica la universidad privada a un estudiante de la universidad pública?
Más que a un estudiante de la universidad pública, que también, nos perjudica a la sociedad en general que se esté dando por universidad cosas que no lo son, empresas que no hacen investigación ni tienen casi profesorado en plantilla. Puedo discrepar ideológicamente con universidades privadas históricas como la de Navarra o la de Deusto. No son mi modelo, pero tampoco son comparables a la Alfonso X o la Nebrija, que únicamente venden títulos para quien no puede o no quiere ir a la pública. Son empresas que no se rigen por las mismas normas que las universidades públicas y que las privadas clásicas. Sin embargo dan títulos como los de la pública o las privadas de prestigio. Son una estafa para la sociedad en general, y todavía más para quienes se ha esforzado y ha pasado por una serie de pruebas y se encuentra con que al final de sus estudios universitarios otra persona tiene el mismo título de Medicina o de lo que sea, simplemente por haber pagado 24.000 euros al año.

Luego están las facilidades que se les están dando desde las administraciones públicas. A la Nebrija se le ha dado en Avilés el edificio de la Escuela Superior de Arte. En Oviedo el Calatrava, rescatado con dinero público. De hecho, no es difícil imaginar que estas empresas terminen siendo rescatadas por el Estado si fracasan.
Lo peor de todo esto es que el PSOE esté dando luz verde a universidades privadas en Asturias mientras paraliza una oferta pública de empleo en la Universidad de Oviedo. Desde junio hay 150 profesores y profesoras a la espera de que salga nuestra plaza de funcionario titular o de permanente laboral. Esto nos perjudica como sociedad en general, porque la calidad de la educación y la investigación de la Universidad de Oviedo repercute a toda la sociedad asturiana.
“El PSOE está dando luz verde a universidades privadas mientras paraliza una oferta pública de empleo en la Universidad de Oviedo”
¿Cómo valora el proyecto de ley de sistema universitario asturiano?
Por lo que se va conociendo en los medios creo que el proyecto es positivo pero llega tarde. Se plantea una regulación cuando ya tenemos tres universidades privadas abiertas en Asturies.

¿Qué necesita la Universidad de Oviedo?
Estabilidad financiera y un compromiso absoluto por parte del Principado. Espero que la nueva ley resuelva eso, porque necesitamos que la financiación pública sea a seis años y cubra como mínimo ese 1% del PIB asturiano que llevamos pidiendo desde hace muchísimo tiempo. Pienso que con esa financiación podríamos hacer realmente cosas a largo plazo, garantizar la estabilidad del profesorado y una buena calidad educativa para el alumnado.
¿Cree que va a dar resultados positivos la gratuidad iniciada este curso?
Sí, a largo plazo sí. Creo que nos va a costar un poquito verlo porque estas medidas tardan en verse, pero en el medio plazo la extensión de la educación gratuita siempre ha servido para reducir las desigualdades sociales. No las elimina, pero sí las recorta. Al principio puede chocar que gente que tiene capacidad económica para pagar una matrícula se beneficie de la gratuidad, pero pienso que la gratuidad va a tener un efecto muy positivo desde el punto de vista de la equidad y la superación de las desigualdades estructurales. Es algo parecido a lo que pasa con las cuotas o las listas paritarias. Es algo que a priori puede parecer que es injusto para una parte de la población, pero que a largo plazo tiene efectos positivos. Si se mantiene los niveles de formación educativa en Asturies dentro de veinte años van a ser mayores que los actuales.






























