El Gobierno del Principado de Asturias y la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) han acordado este jueves mantener la vigencia de los actuales contratos de alquiler del bloque de viviendas de la calle Río Piloña de Xixón.
Las 14 familias que residen en el inmueble, propiedad de la Sareb, estaban pendientes de un cambio de situación contractual e incluso del desahucio, después de que un juzgado estimara nulos los contratos.
El Principado solicitó una reunión con la Sareb para abordar la situación y en el encuentro, celebrado esta mañana, han participado la vicepresidenta, Gimena Llamedo y el consejero de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico.

También han estado presentes el director general de Vivienda, Daniel Sánchez, además del presidente y el director de Vivienda Social y Asequible de la Sareb, Javier Torres y Pau Pérez de Acha, respectivamente.
En virtud de la intermediación de la empresa pública Vipasa, 14 familias han accedido a aportar información sobre su situación socioeconómica para establecer si existen situaciones de vulnerabilidad.
En estos casos, podrán acceder a un alquiler social que les permitirá permanecer en la vivienda, solución que Sareb ofrece de forma estructural a todas las familias vulnerables que habitan sus viviendas. En total, la Sareb cuenta con más de 9.000 alquileres sociales en toda España.
Así, estas familias pasarán a formar parte del Programa de Alquiler Social de Sareb, que supone la firma de un contrato de alquiler social sujeto a la Ley de Arrendamientos Urbanos, por un plazo de siete años y cuya renta mensual se limita al 30 por ciento de los ingresos familiares. Para aquellas familias que no sean consideradas vulnerables se respetarán los actuales contratos de alquiler y se prorrogarán por un año los que venzan en 2025. Desde el bloque consideran que las familias que permanecen en él cumplen los requisitos para ser consideradas “vulnerables”.
Pepo González, portavoz del “bloque en lucha”, valora positivamente el acuerdo alcanzado, pero señala que “esto no es definitivo hasta que no tengamos los contratos”. Las familias, que apoyadas por el Sindicato de Inquilinos se preparaban para resistir un desahucio, han señalado que se trata de un ejemplo de que “la lucha sirve, como no podía ser de otra manera”.



























