Las elecciones en el seno de la patronal asturiana suben de tensión cuando ya se conocen los avales de una y otra candidatura. 58 por parte del aspirante José Manuel Ferreira, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Oviedo, frente a los 77 de María Calvo, la actual presidenta de FADE.
Acostumbrados a elecciones que solían ser un mero trámite, las votaciones previstas para el 11 de abril tienen la novedad de una confrontación inédita en FADE. Calvo, que adelantó la convocatoria electoral para anticiparse a los movimientos de la Cámara de Comercio ovetense, ha rechazado la propuesta de un debate público, tal y como pedía Ferreira, un candidato que se desenvuelve en los medios con mucha más comodidad que la actual presidenta.
En unas elecciones corporativas y censitarias, en las que votan 550 vocales, 76 asociaciones sectoriales y 74 grandes empresas, casi todo el pescado está vendido de antemano. Calvo parte como favorita con los 47 votos de la construcción, CAC-Asprocon, y los 25 de Femetal. Las dos principales familias de FADE, a las que se suman otras corrientes menores como la Federación de Empresarias y Directivas de Asturias o la Unión de Comerciantes, un sector que recela del apoyo de Ferreira a la apertura de nuevas grandes superficies. No obstante, como comenta alguien que conoce bien las interioridades del mundo empresarial asturiano, “siempre hay outsiders que pueden orientar el voto por lo que vean en los medios de comunicación”. A ellos parece querer dirigirse Ferreira con una campaña que está logrando fijar un relato: él es el hombre del rock and roll que estaría dispuesto a jugar mucho más duro que Calvo en la mesa de la concertación social con Gobierno y sindicatos. El constructor dinámico que viene a agitar las mansas aguas de FADE.
El relato ha funcionado, pero está por ver si la comunicación se traduce en votos. De momento Ferreira ha denunciado irregularidades y obstáculos a su candidatura, así como el voto en bloque a Calvo de CAC-Asprocon, donde también contaba con algunos partidarios.

OTEA mueve ficha
El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Oviedo cuenta con el respaldo de algunas empresas singulares como ArcelorMittal, del sector del transporte y del biosanitario, donde opera Carlos Paniceres, presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo. No obstante, el apoyo numérico más importante para Ferreira viene de OTEA, que con 22 votos es la tercera asociación empresarial más importante de FADE.
OTEA, muy bien conectada con el gobierno de Alfredo Canteli, ha empezado a ganar más presencia y visibilidad en Xixón, donde su principal aliado político es el PP. La pasada Semana Grande gijonesa Almeida inauguraba cerveza en mano junto al bipartito unas casetas hosteleras idénticas a las de San Mateo. La muy mediática patronal de hostelería, cuyo presidente José Luis Álvarez Almeida es desde este mes también el líder de Hostelería de España, está interesada en que se produzca un cambio en FADE.
Historia de dos ciudades
Pocas cosas movilizan tanto en Xixón como el rechazo al centralismo ovetense. La identificación de Calvo con la ciudad más poblada de Asturies y de Ferreira con la capital asturiana se ha convertido en otra subtrama de la campaña electoral.
El temor a una concentración de todo el poder empresarial en la capital asturiana parece haber empujado a sectores del empresariado gijonés y de los medios de comunicación a tomar partido por Calvo. No obstante, fuentes consultadas para la elaboración de este artículo, también señalan que hay empresas ajenas a esta rivalidad en las alas y en las cuencas. Estos no alineados pueden ser los que terminen de inclinar una votación en la que Calvo parte con más opciones, pero en la que puede haber sorpresas.



























