La cineasta y divulgadora Celia Cervero (Oviedo/Uviéu, 1980) es la impulsora de MELLA, la Muestra de Cine, Educación y Etnografía de Llanes, que este fin de semana celebra su tercera edición con el apoyo del ayuntamiento llanisco. Cervero, que se formó profesionalmente en Madrid, es representativa de una nueva tendencia de creadores y creadoras que están apostando por dejar las grandes ciudades para tratar de trabajar en el sector cultural desde el mundo rural. Es complicado, pero no imposible. MELLA es una muestra de este amor al terruño, y de su empeño por crear cultura desde las periferias de las periferias.
¿Qué es MELLA?
Es una muestra, no un festival, porque no hay competición, en la que tratamos de darle vida a los materiales de archivo del concejo de Llanes, tanto fotográficos como fílmicos. La gente de Llanes se preocupó toda la vida por documentar su concejo, y ahí José Antonio Anca tiene un mérito enorme porque lleva 30 años rescatando de los baúles de las casas esos materiales. Con MELLA lo que hacemos es organizarlos y mostrarlos de un modo que la gente los pueda disfrutar. Falta mucho por digitalizar, pero ahora que el Ayuntamiento nos ha cedido un espacio contamos con poder tener en el futuro un espacio expositivo donde mostrar todas esas imágenes.
¿Por qué tiene tanto materia Llanes?
Por alguna razón siempre hubo gente que se preocupó por contar lo que pasaba en el concejo. Ya en 1905 hay una película que documenta la llegada del tren a Llanes. Está filmada diez años después de la de los hermanos Lumiere y se conserva en la Filmoteca Española. Es un verdadero tesorín. Para restaurarla Juan Mariné tuvo que construir una máquina específica. Luego probablemente los indianos tuvieron bastante que ver en esa producción. Hay mucho material tanto de indianos retornados como de otros que se quedaron en México.
También está todo ese cine rodado en Llanes
Sí, Llanes es un escenario brutal. Precisamente este año se cumplen de “El Portero” de Gonzalo Suárez, que es una película preciosa sobre la postguerra, y nos pareció un buen momento para proyectarla y que la gente la pueda disfrutar en pantalla grande.

Precisamente Llanes, como otros concejos asturianos, está apostando por recuperar las salas de cine
La pantalla grande es el hábitat natural del cine. Ver cine en comunidad no tiene precio y es muy positivo que haya iniciativas en esa dirección. Ahora hace falta también un trabajo de fomento de la cultura cinematográfica.
¿Una filmoteca asturiana?
Asturias necesita una filmoteca. Es una necesidad vital. En la Filmoteca Española hay materiales que forman de nuestra identidad y a los que aquí podríamos dar vida y sacar partido. También se podría hacer mucha investigación. El equipo de la Filmoteca Española es muy reducido para gestionar todo su patrimonio.
Por último, ¿es cada vez más fácil dedicarse al cine viviendo en un sitio pequeño?
Sigue siendo difícil, pero está claro que se puede hacer cine de muchas maneras, y no todos tenemos que seguir el camino ortodoxo de la alfombra roja y los grandes estrenos. También pienso que igual que hay cronistas oficiales del concejo estaría bien que hubiera algo así como cineastas oficiales del concejo para documentar audiovisualmente la vida de los lugares.



























