Fue la huelga más mediática de las muchas que se vivieron en el final del franquismo, de la que más españoles tuvieron noticia, y la que la dictadura, a pesar de sus intentos, no pudo ocultar.
En el convulso contexto político y social de la España de los años setenta, aún bajo el peso del régimen franquista y en los últimos meses de vida del dictador, una conflicto laboral marcó un antes y un después en el mundo del espectáculo, y en la vida política y cultural española, la huelga de actores de 1975.
Censura y explotación laboral en teatros y platós
Durante el franquismo, los actores y actrices españoles trabajaban en condiciones extremadamente precarias. La mayoría de ellos carecía de contratos estables, cobertura sanitaria adecuada o garantías mínimas de seguridad laboral. Además, estaban sometidos a una férrea censura que coartaba tanto la libertad artística como la posibilidad de expresarse políticamente.

En los años previos a 1975, se fue gestando un creciente malestar entre los profesionales del espectáculo. Las condiciones laborales eran inaceptables, y las compañías teatrales se aprovechaban de la ausencia de una legislación laboral clara en el ámbito artístico.
La huelga se inició el 4 de febrero de 1975, convocada por un movimiento asambleario y democrático construido a espaldas del Sindicato Nacional de Espectáculo, presidido por el periodista y escritor Jaime Campmany, y que no era más que una pura pantomima al servicio de la dictadura.
Aunque en el origen de este movimiento huelguístico estuvieron artistas comprometidos con la lucha contra la dictadura y organizados en el PCE y otras organizaciones clandestinas, el éxito de la huelga estaría en lograr traspasar el ámbito de la izquierda cultural, y lograr que estrellas como Lola Flores o Sara Montiel se solidarizaran públicamente con el movimiento.
La protesta arrancó en los teatros madrileños y rápidamente se propagó a Barcelona, Valencia y otras ciudades
La protesta arrancó en los teatros madrileños y rápidamente se propagó a Barcelona, Valencia y otras ciudades. Los actores exigían derechos laborales básicos: contratos por escrito, jornada laboral regulada, pago de la Seguridad Social, descansos legales, y una verdadera representación sindical escogida democráticamente.

El movimiento tuvo un apoyo inesperadamente masivo y logró saltar del teatro a los rodajes de cine, los platós de TVE, los tablaos flamencos y hasta los circos. Grandes nombres del teatro y del cine español como Adolfo Marsillach, Juan Diego, Ana Belén o Fernando Fernán Gómez participaron activamente en un conflicto que sería duramente reprimido por la dictadura por su simbolismo y trascendencia mediática.
Como explicaba David García Arístegui en un artículo para NORTES “el momento más duro del conflicto se produjo cuando la policía asaltó el Teatro Bellas Artes durante una asamblea, llevándose detenidos a Tina Sainz, José Carlos Plaza, Antonio Malonda y Yolanda Monreal, que ingresarían en prisión acusados de terrorismo y pertenencia a ETA y el Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico, aprovechando las conexiones de la ilegal Unión Popular de Artistas, con el PCE (m-l), partido impulsor del FRAP”.

También fueron detenidos Rocío Dúrcal, Pedro Mari Sánchez, Flora María Álvaro y Enriqueta Carballeira, pero éstos fueron puestos en libertad gracias a las gestiones de una inesperada aliada: Lola Flores.
La huelga se desconvocó el 13 de febrero después de pactarse la libertad de Sainz, Plaza, Malonda y Monreal, que aún así fueron condenados a importantes sanciones económicas.

Aunque la huelga no consiguió de inmediato todas sus demandas, fue el inicio de un proceso de regularización del trabajo artístico en España. En los años siguientes, con la llegada de la democracia, se comenzaron a establecer convenios colectivos para los trabajadores del espectáculo, y surgieron sindicatos específicos como la Unión de Actores y Actrices.
Jornadas del Ateneo Obrero de Xixón y la ESAD
Para recordar lo que fue la huelga de actores y actrices de 1975, el Ateneo Obrero de Xixón y la Escuela Superior de Arte Dramático de Asturies, organizan con el apoyo de la Fundación Municipal de Cultura de Xixón, unas jornadas conmemorativas cuando se cumplen 50 años del movimiento huelguístico. Este es el programa:
Martes 6 de mayo / 19:00h / CMI de El Llano
-Mesa redonda “Los años 70”
Social y culturalmente hablando, la primera mitad de los años 70 no es más que un período de confirmación de los acalorados e inquietos intentos deseos de renovación y reformas acaecidos en la década anterior.
Intervienen:
Jesús Cracio (actor y director de escena)
Dulce Gallego (política y trabajadora social)
Boni Ortiz (crítico e investigador teatral)
Modera:
Luis Pascual (presidente del Ateneo Obrero de Gijón)
Miércoles 7 de mayo / 19:00h / CMI de El Llano
-Mesa redonda “La huelga”
La huelga de actores en febrero de 1975, junto a otros movimientos de la década de los sesenta y setenta, desplazó la imagen luminosa vendida al exterior y el falso colorido o bienestar interior, demostrando que España no era tan “Una” tan “Grande” ni, mucho menos, tan “Libre”.
Intervienen:
Lola Salvador (escritora, guionista, productora y directora de cine)
Alberto Alonso (actor, integrante de la “comisión de los once”)
Vicente Cuesta (actor, integrante de la “comisión de los once”)
Modera:
Mayra Fernández (vicepresidenta de EscenAsturias)
Vídeo:
“Cerrado por huelga” (7min.) (Producción: Fundación Abogados Atocha – CC.OO. Madrid)
Jueves 8 de mayo / 19:00h / CMI de El Llano
-Mesa redonda “La herencia”
Esta conmemoración de la huelga de actores debe mostrarnos cuáles fueron sus logros y su proyección hasta hoy, para diagnosticar si la ciudadanía persevera en la abulencia o si ha dado un paso adelante, dejando atrás ese país confusamente perdido entre lo real y lo imaginario.
Intervienen:
Nuria Gallardo (actriz)
David Lara (productor, realizador y guionista cinematográfico)
Roberto Corte (director, autor y editor teatral)
Modera:
Nacho Ortega (director de la Escuela Superior de Arte Dramático de Asturias)
Viernes 9 de mayo / 19:00h / CMI de El Llano
Proyección de la película “Mucha mierda” (2024 – 84min. – Dirección: Alba Sotorra – Producción: David Lara)
Interviene: David Lara (productor, realizador y guionista cinematográfico).



























