Asturies y Madrid, cara y cruz en la tramitación de la ayudas al alquiler joven

El Principado y La Rioja presentan los mejores datos de ejecución de un bono que algunas comunidades apenas han gastado.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

España presenta junto a Croacia, Eslovaquia y Grecia las peores tasas de emancipación juvenil de la UE. Vivir fuera de casa de los padres antes de los 30 años es complicado, y quienes lo logran suelen además hacerlo ayuda familiar. Según un estudio de GAD3 publicado esta semana un 40% de jóvenes paga su vivienda con ayuda de sus padres en un país en el que el acceso o no a la herencia de una vivienda multiplicará en la próxima década la desigualdad de clase y la división entre propietarios e inquilinos.

Los últimos datos del Observatorio de la Emancipación del Consejo de la Juventud señalan que desde 2008 los sueldos de las personas jóvenes han aumentado en un 10,8%, mientras los alquileres lo hacían un 54%. El resultado: aunque el paro ha bajado y la calidad del empleo ha mejorado, cada vez es más difícil marcharse de casa, incluso a un piso compartido.

¿Por qué ha fracasado el bono joven?

Frente a esta situación el Gobierno de España aprobó en enero de 2022 lo que se presentó como medida estrella del Ejecutivo, pero que ha resultado un fracaso a la vista del retroceso en la emancipación juvenil. El bono de alquiler joven no ha tenido efectos en la la vida de la mayoría de los jóvenes: en 2024 vivían fuera de casa de sus padres un 14,8% de los jóvenes, dos puntos menos que en 2023, cuando se llegó al 16,3%. Cifras muy lejanas el máximo histórico que se alcanzó en 2008, cuando uno de cada cuatro jóvenes vivía fuera del hogar familiar: el 26% de los menores de 30 años.

La ayuda, muy criticada por los sindicatos de inquilinos como una “subvención indirecta a los caseros”, trata de emular la exitosa Renta Básica de Emancipación Juvenil vigente entre 2007 y 2011. Sin embargo, apenas ha llegado por ahora a 66.000 jóvenes frente a los casi 400.000 que se beneficiaron de la aprobada en tiempos de Zapatero. El importe de la ayuda es además comparativamente menor teniendo en cuenta los años y la subida de precios transcurrida desde entonces: 210 euros de 2008 frente a los 250 euros actuales.

La ayuda apenas ha llegado por ahora a 66.000 jóvenes, frente a los casi 400.000 que se beneficiaron de la aprobada en tiempos de Zapatero

Los motivos del fracaso de esta ayuda son variados: la cuantía de la financiación estatal, 200 millones anuales, casi la misma cantidad que la renta de Zapatero de hace más de una década, el recalentamiento del mercado del alquiler, en máximos históricos, o el papel de las comunidades autónomas, encargadas de gestionar el bono, con plantillas muy mermadas tras la crisis y los recortes de 2008. Los gobiernos autonómicos han mostrado hasta la fecha un interés muy desigual en ejecutar los fondos públicos asignados por el Estado. Y es que según los datos del Ministerio de Vivienda las comunidades autónomas apenas habrían gastado a finales de 2024 la mitad del presupuesto que se les ha transferido el Estado.

El bono va por barrios

Canarias y Madrid serían según los datos oficiales las dos comunidades que a finales del pasado año peores datos de ejecución presentaban: el 23% y el 21% del presupuesto que tenían asignado. En contraste, La Rioja y Asturies presentaban los mejores datos de gestión, el 63% y el 62% respectivamente.

El secretario de Estado de Vivienda y Agenda Urbana, David Lucas; el consejero de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico; el director general de Vivienda, Jesús Daniel Sánchez, y la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez en una imagen de archivo.

El crédito inicial para Asturies fue de 6,6 millones de euros, posteriormente ampliado en otros 4,5 millones de euros. Hasta la fecha, de esa única convocatoria, se han sacado 7 resoluciones por un importe total de casi 6,7 millones de euros con más de 1.100 beneficiarios.

Con un 17% de emancipación juvenil, los jóvenes asturianos están entre los que más pronto se marchan del hogar familiar. Sin embargo estas mejores cifras no parecen deberse tanto al bono joven como al menor precio de la vivienda en comparación con otras comunidades.

Desde la Consejería de Ordenación del Territorio, Vivienda y Derechos Ciudadanos señalan que el objetivo para 2025 es liquidar todo el presupuesto disponible para esta línea de ayudas, e incluso sacar una nueva convocatoria, si bien, apuntan desde la Dirección General de Vivienda, las comunidades necesitan más medios humanos para gestionar con agilidad todas las ayudas públicas, no solo las destinadas a jóvenes.

Superar el escalón burocrático

Desde la Consejería de Ordenación del Territorio, Vivienda y Derechos Ciudadanos apuntan una mejoría en la tramitación de todas las ayudas del alquiler que se notará más en los próximos meses. Con todo, consideran que lo peor del atasco ya ha pasado, y explican que entre mayo del 2024 y mayo de 2025 se han tramitado 3.200 expedientes, de los que 2.026 fueron informados favorablemente, concediéndose así 8,6 millones de euros en ayudas.

Concentración de afectados por los retrasos en las ayudas al alquiler en 2022. Foto: Iván G. Fernández

“Era un problema grandísimo cuando llegamos a la consejería y del que hoy los medios ya no hablan” explica Ovidio Zapico sobre unos retrasos que motivaron varias movilizaciones de los afectados, que mantienen activo un grupo de Facebook con más de 1.000 miembros, y donde sigue habiendo quejas por demoras en el pago de las ayudas.

Desde el quipo de Zapico confían en que la creación de un nuevo Servicio de Ayudas al Alquiler, la contratación de cinco nuevos trabajadores, así como de otro refuerzo a través la empresa pública SERPA o la implantación de técnicas novedosas como el uso de la inteligencia artificial en la evaluación de expedientes permitirá ir superando un escalón burocrático que sigue restando eficacia a las políticas públicas de vivienda.

Actualidad

spot_img