“La Consejería de Educación ha mostrado una actitud de total cerrazón”, denunciaba Borja Llorente, de CCOO, al comienzo de una semana decisiva para la enseñanza asturiana. La tensión entre sindicatos y administración ha escalado tras el intento de la Consejería de frenar las movilizaciones previstas para finales de mayo y junio, una iniciativa que no ha conseguido evitar el comienzo de las huelgas. “Nos ofrecieron promesas vagas y sin concreción. Seguimos adelante con la huelga”, ha advertido tras la última reunión con a Consejería de Educación Miguel Laria, de SUATEA, mostrando el malestar acumulado tras semanas de desencuentros.
El conflicto gira en torno a una larga lista de demandas laborales y salariales, si bien el desencadenante de la huelga ha sido la decisión de la Consejería de Educación de eliminar la jornada reducida en junio y septiembre. Hasta ahora esos meses las clases se acababan a las 13h, pero con la decisión de Educación de prolongar el servicio de comedor escolar, una histórica reivindicación de las familias, se plantea un problema: ¿Quién se hace cargo del alumnado de 13h a 14h?
La Consejería dice que profesores y profesoras. Estos replican que son meses de mucha carga burocrática y que Educación tiene que buscar una alternativa que no recaiga sobre el profesorado. “Nos mostramos partidarios de ampliar el comedor a junio y septiembre porque es una medida social que beneficia a las clases trabajadoras, pero no puede hacerse a costa de empeorar las condiciones laborales del personal docente y no docente”, denuncia Miguel Laria, de SUATEA.
“Lo que quiere la consejera es ahorrarse contratar personal y que el profesorado haga el trabajo burocrático en casa, como horas extras no retribuidas” apunta Borja Llorente, de CCOO, para el que la Consejería presenta un “falso dilema”: “la extensión del comedor es perfectamente compatible con la reducción de jornada”.
“Mientras que CSIF ha convocado una huelga indefinida desde el 27 de mayo, CCOO, SUATEA y UGT mantienen dos jornadas de paro: el 27 de mayo y el 5 de junio”
Otra de las grandes demandas es la equiparación salarial con comunidades como Cantabria, donde los docentes cobran más de 300 euros al mes de diferencia respecto a Asturias.
Aunque todos los sindicatos coinciden en la necesidad de movilizarse, las convocatorias varían en función de las siglas. Mientras que CSIF ha convocado una huelga indefinida desde el 27 de mayo, CCOO, SUATEA y UGT mantienen dos jornadas de paro: el 27 de mayo y el 5 de junio, sin descartar “movilizaciones más contundentes”, a las que se ha adherido también la minoritaria CNT-AIT. Además ANPE ha convocado paros de una hora entre el 9 y el 13 de junio para maestros de Infantil y Primaria.
Reunión sin avances y unidad sindical
El viernes 24 parecía que la suerte estaba echada, pero en un giro inesperado, la Consejería anunció una nueva ronda de reuniones para el lunes 26, y que habrían de celebrarse de forma individual con cada sindicato. Aunque la Consejera Lydia Espina justificó esta decisión en la diversidad de demandas y plataformas, SUATEA planteó desde el inicio que prefería acudir junto a CCOO y UGT, y finalmente lo hicieron de forma coordinada.
Espina aseguró que se trataba de una invitación a “un diálogo abierto” y defendió la separación como necesaria: “Hay diferentes reivindicaciones, diferentes comités de huelga y diferentes movilizaciones, y queremos escucharlos a todos”. Pero, al finalizar las reuniones, los sindicatos expresaron una decepción unánime.

Según Miguel Laria, de SUATEA, la propuesta de la administración sobre la jornada reducida fue “ridícula” y el resto de cuestiones se abordaron sin ninguna concreción. “Podrían haberlo hecho el viernes. Nosotros ya habíamos sido claros. Creo que no entendían la magnitud de lo que se estaba gestando”, apuntó Laria. También remarcó que los ánimos en los centros están muy caldeados, y que hay profesorado movilizándose incluso al margen de las estructuras sindicales. “La movilización va a ser masiva”, vaticinó. Añadió que la administración intentó dividirlos, pero no lo consiguió: “Seguimos todos unidos, aunque tengamos matices en algunos enfoques, como la equiparación salarial”.
¿Qué cosas piden los sindicatos?
Las organizaciones convocantes denuncian la eliminación de la jornada reducida en junio y septiembre. La Consejería ofreció este lunes crear un equipo de apoyo administrativo para liberar a las direcciones escolares del trabajo de gestión económica, y sugirió que la última hora en junio y septiembre, de 13h a 14h, se haga en el patio, como actividad no lectiva, con ratios ampliadas. La propuesta fue calificada de improvisada y poco seria. Para muchos docentes, especialmente de Infantil, la idea no es viable: un solo profesor no puede atender a tantos niños a la vez.
“Aunque no hay una estrategia sindical única, todos coinciden en la necesidad de mantener la presión.”
Los sindicatos también se reclama una atención digna al alumnado con necesidades educativas especiales (NEAE), el fin de la precariedad del personal interino, y la renovación del acuerdo de plantillas, vigente desde 2002.
Aunque no formaron parte de la reunión del lunes, los servicios mínimos han sido una constante fuente de conflicto. Los sindicatos denuncian que son excesivos y buscan limitar el derecho a huelga. “No han cedido en absoluto en este aspecto”, lamentó Laria, quien considera esta actitud una forma más de presión institucional. Desde CCOO, se ha hablado incluso de una “maniobra para debilitar la movilización”.
División táctica pero coincidencia en el fondo
Aunque no hay una estrategia sindical única, todos coinciden en la necesidad de mantener la presión. CSIF apuesta por una huelga más extensa que afecte también a Secundaria y FP, con paros previstos cuatro días por semana: 27, 28, 29 y 30 de mayo, y 2, 3, 4, 5, 9, 10, 11, 12, 16, 17, 18 y 19 de junio. “La única manera de que nos escuchen es con la movilización, ya que hasta ahora han actuado con una actitud completamente cerrada“, señala Jorge Caro, de CSIF.
“los sindicatos han convocado para el martes 28 una acción simbólica en Gijón: un ‘Lydia Crucis'”
Por su parte, la plataforma integrada por CCOO, UGT y SUATEA evalúa incluso la posibilidad de extender las movilizaciones a otras etapas. Las reuniones del miércoles 28 serán clave para valorar si se convoca una huelga indefinida. Cristóbal Puente, de UGT, advirtió que la consejería está “aplicando una política del avestruz, de ponerse de perfil”.

ANPE, que no había participado inicialmente en las protestas, anunció su propio calendario de paros: una hora diaria entre el 9 y el 13 de junio, dirigido al cuerpo de maestros. Según su presidente, Gumersindo Rodríguez, la reunión con Espina fue “positiva” en términos de voluntad de escucha, pero advirtió que esperan medidas concretas.
Un calvario simbólico por las aulas
Para dar visibilidad a sus demandas, los sindicatos han convocado para el martes 27 una acción simbólica en Gijón: un “Lydia Crucis“. Inspirado en un vía crucis, el recorrido unirá once colegios que representarán las estaciones del calvario docente. Comenzará en el colegio Jovellanos y culminará en Montevil, donde fue docente y directora la actual consejera. En cada parada, los docentes visibilizarán sus demandas mediante lecturas, performances y carteles.
Con la movilización educativa en uno de sus momentos más tensos de los últimos años, Asturias se enfrenta a una recta final de curso marcada por el descontento sindical, la fractura en las negociaciones y un malestar creciente entre el profesorado. Los sindicatos no descartan intensificar las movilizaciones mientras que la Consejería de Educación sigue defendiendo que la prioridad es la calidad educativa y que las medidas que ya ha emprendido van en esa dirección. La enseñanza está en pausa y la solución todavía no ha sido marcada en el calendario.



























