En 2023 la Generalitat de Catalunya publicó un protocolo pionero en Europa sobre personas LGTBI en centros de la tercera edad. En él se planteaban algunas claves para evitar que quienes han vivido con libertad su sexualidad tengan por miedo al rechazo o al estigma que regresar al “armario” cuando se hacen mayores y necesitan entrar en una residencia o un centro de día.
Hoy por hoy no existe nada parecido en las residencias públicas asturianas, donde muchas personas ocultan su orientación por temor al rechazo, la incomprensión y la soledad. Abordar la cuestión de la diversidad sexual en la tercera edad es uno de los temas que tratará la futura Ley LGTBI autonómica, una legislación pendiente en Asturies, la única comunidad junto con Castilla y León sin normativa autonómica.
¿Qué puede aportar una Ley LGTBI autonómica? Fundamentalmente trasladar la legislación estatal a aquellos ámbitos que son competencia autonómica, como la sanidad y la educación.
En el ámbito de la sanidad los colectivos LGTBI llevan años denunciando el abandono de las personas trans por parte del sistema asturiano, con una Unidad de Tratamiento de Identidad de Género del Principado de Asturias (UTIGPA) reducida a un equipo de un endocrino, dos psicólogas “y a veces una enfermera”, apunta Ángeles Fal, de Llar Trans. Una Unidad pa toda Asturies, que está ubicada en Avilés y solo atiende los lunes por la mañana. Fal confía en que la Ley sirva para que se creen nuevas unidades de tratamiento en más localidades, así como para que sus equipos cuenten con mayor formación. “A día de hoy no tenemos ni datos oficiales” explica esta trabajadora de la Universidad de Oviedo/Uviéu, sindicalista de CCOO, y madre de una persona trans.
África Preus, de XEGA, también apunta la importancia de que la Ley permita mejorar la formación del profesorado para enfrentarse a situaciones que a menudo no sabe manejar, como las de las infancias y adolescencias trans, o para detectar y prevenir el acoso a personas LGTBI, ya que la expresión de género “es uno de las principales motivos de agresiones y humillaciones en colegios e institutos”.
La aprobación de la Ley se frustró la pasada legislatura, cuando las presiones de los sectores anti-Ley Trans de la FSA-PSOE impusieron ausencias inaceptables para el movimiento LGTBI. Al no contar con el apoyo del colectivo el Gobierno optó por retirar el borrador a la espera de tiempos mejores. Ahora, desde IU-Convocatoria por Asturies, que gestiona el área de Derechos Ciudadanos, cuentan con que la aprobación llegará en 2026. Este fin de semana se celebra en Asturies el Orgullín. Desde el movimiento LGTBI confían en que sea el último sin ley asturiana.



























