El pasado 31 de Julio se firmó un acuerdo entre la patronal, los sindicatos (CCOO y UGT) y el Gobierno por el que se permite, previo consentimiento informado del paciente y aceptación del médico o medica del sistema público, que los pacientes que requieran asistencia por un traumatismo no-laboral puedan ser atendidos por las Mutuas Laborales.
Desde la Plataforma por la Sanidad y la Salud Públicas “el acuerdo no privatiza”, pero “aumenta el poder de las mutuas, que son entidades patronales que manejan fondos públicos con intereses privados”
“Ahora las mutuas con sus propios medios, es decir, mediante servicios sanitarios privados, podrán diagnosticar y tratar lesiones no relacionadas con el trabajo (por ejemplo, un accidente doméstico o de tráfico)” apunta la organización liderada por Carlos Ponte.
Según la plataforma el acuerdo “incrementará las derivaciones de pacientes y fortalecerá el sector privado”.
“Se aduce como justificación del acuerdo, el no someterse a las largas listas de espera de la sanidad pública y con ello, reducir el tiempo de baja laboral, cuando lo más lógico sería dotar a la sanidad pública de los medios que precisa y mejorar el acceso de todos los pacientes” critica la plataforma, para la que la medida es incoherente con los postulados que defienden gobierno y sindicatos.



























