El pasado domingo la Romería Cuir cerró sus puertas con llenazo. Los 500 abonos para el festival LGTBIQ volaron en pocos días para un evento que se consolida en Les Arriondes mezclando deporte, música, fiesta, debates y presentaciones de libros. Este año, marcado por el crecimiento de la ultraderecha y el genocidio de Gaza, la Romería quiso además alzar la voz contra los discursos de odio y la masacre cometida por Israel, un estado que lleva décadas instrumentalizando al movimiento LGTBI para presentarse ante el mundo como la “única democracia de Oriente Medio”. También para reivindicar a la poeta Gloria Fuertes, a cuya memoria se dedicó este año la actividad más icónica de la Romería: el descenso del río Sella.
Frente a los macrofestivales LGTBI, la Romería Cuir, como su “pariente” gallego, el Agrocuir, pretenden ofrecer otros espacios de socialización y fiesta para la comunidad, menos consumistas, construidos desde abajo y mucho más cercanos. Francisco Artacho, uno de sus organizadores, recuerda su propia experiencia: “Vine el primer año a la folixa como público, me gustó y acabé metido en la organización”.






Para Artacho una de las razones por las que el evento repetirá en 2026 es el público: “Nos lo pone muy fácil”. “La gente es muy participativa y comprensiva, siempre echa una mano cuando hace falta, ayuda a montar y desmontar… Cuando este año decidimos reducir la fiesta nocturna para potenciar las actividades de día también lo entendieron perfectamente”.
Entre los puntos fuertes de esta edición, que contó con el apoyo de la Consejería de Ordenación del Territorio, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Artacho destaca tres: el tirón de las actividades deportivas, la calidad de los debates y la mayor diversidad del público, con más mujeres y personas trans que en romerías anteriores.
¿Crecer o seguir así? Artacho apunta que es un debate abierto en el seno de la asociación. Este año mucha gente se quedó sin abono: “Nos gustaría que nadie se quede fuera, pero tampoco queremos una masificación. La idea sería crecer un poco más, pero siempre de manera sostenible”.



























