Los restos del histórico dirigente socialista asturiano José Barreiro reposan desde este sábado en el cementerio de Sama, en Langreo, tras haber sido exhumados esta semana en Chaum (Francia), donde el político vivió durante su exilio.
La repatriación se produce en el año del cincuentenario de su fallecimiento, ocurrido en Toulouse, y ha sido coordinada por la Fundación José Barreiro, la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE), las Juventudes Socialistas de Asturias (JSA) y la Unión General de Trabajadores (UGT).
Al acto de inhumación asistieron numerosas autoridades y dirigentes políticos, entre ellos el presidente del Principado, Adrián Barbón, y el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, quienes participaron en el homenaje celebrado tras el entierro.
Durante la ceremonia, Barbón recordó la trayectoria de Barreiro como “uno de los grandes del socialismo español”, destacando su “compromiso, dignidad y humanismo”. “La Asturias democrática y pacífica que soñaste te recibe hoy con todos los honores”, afirmó el presidente autonómico.

Por su parte, Pepe Álvarez subrayó que el regreso de los restos del histórico socialista “llega tarde”, y lamentó que, cincuenta años después de la dictadura, “aún cueste realizar actos de reconocimiento y concordia”.
El dirigente sindical elogió a Barreiro como un referente de “honestidad y solidaridad” y reivindicó la trayectoria de organizaciones como el PSOE y UGT, “que han mantenido sus siglas con orgullo y dignidad frente a la derecha y la ultraderecha, que han tenido que cambiarlas porque no resisten al paso del tiempo”.
El presidente de la Fundación José Barreiro, Jesús Sanjurjo, celebró que la inhumación salde una “deuda pendiente” con el maestro y dirigente langreano. “Ya está en su casa”, afirmó.
“Hoy es un día grande para quienes creemos que una vida dedicada a la buena política merece la pena”, concluyó Sanjurjo.



























