La Unión de Consumidores de Asturias ha logrado un hito judicial en la defensa de los usuarios de crédito: el Juzgado de Primera Instancia nº 7 de Xixón ha declarado nulo un contrato de tarjeta IKEA en modalidad revolving emitida por CaixaBank, obligando a la entidad financiera a devolver todos los intereses y cargos cobrados más allá del capital realmente utilizado por la clienta afectada.
La sentencia no solo confirma el carácter abusivo del contrato por falta de transparencia, sino que además reprocha a CaixaBank su temeridad y mala fe procesal, acusando a la entidad de saturar los juzgados con litigios cuya jurisprudencia ya está consolidada en favor de los consumidores.
Una resolución pionera en España
Uno de los elementos más relevantes de este fallo es la aplicación, por primera vez, de la Ley Orgánica de Eficiencia Procesal (LO 1/2025). En virtud de esta norma, el tribunal ha impuesto a CaixaBank una indemnización por mora especialmente gravosa. El litigio fue impulsado y gestionado por la Unión de Consumidores de Asturias. Su presidente, Dacio Alonso, calificaba este viernes a este tipo de tarjetas de “diabólicas”. Por ello ha pedido al Gobierno asturiano a tirar de expediente sancionador contra ellas por práctivas abusivas.
La organización de consumidores destaca que el juez cuestiona de forma contundente la actitud de CaixaBank, señalando que la entidad no solo no corrige voluntariamente prácticas contractuales contrarias a derecho —tal y como exige reiteradamente el Tribunal de Justicia de la Unión Europea— sino que además fuerza al consumidor, la parte débil, a acudir a los tribunales para lograr un derecho que ya ha sido reconocido de manera reiterada por otras resoluciones judiciales.
Advertencia ante la campaña navideña
A las puertas de un periodo de elevado consumo, la asociación urge a la ciudadanía a evitar contratar tarjetas revolving, especialmente aquellas que se presentan como fórmulas fáciles para pagar cómodamente compras o aplazar pagos. Según su experiencia, estas tarjetas terminan convirtiéndose en mecanismos de endeudamiento crónico, atrapando al consumidor en una dinámica de pagos interminables y acumulación de intereses —el conocido efecto bola de nieve— que las convierte, según Alonso en “una auténtica trampa financiera”.



























