Langreo ha colocado las primeras piedras de la memoria en homenaje a seis vecinos del concejo que fueron víctimas del nazismo, dentro de una iniciativa impulsada por la Consejería de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos en el marco de las políticas públicas de verdad, justicia y reparación del Gobierno asturiano.
El acto incluyó la instalación de seis stolpersteine, ubicadas en distintos puntos del concejo y coincidiendo con los lugares de nacimiento de las personas homenajeadas. En la colocación participaron la viceconsejera de Derechos Ciudadanos, Beatriz González Prieto; la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado; el alcalde de Langreo, Roberto García, así como familiares de las víctimas.
Durante su intervención, González Prieto apeló a la defensa de los valores democráticos y subrayó la importancia de este tipo de actos en el contexto político actual. “Vivimos un momento delicado a nivel internacional”, afirmó, en el que resulta necesario elegir “entre democracia y quienes pretenden volver a tiempos que hoy repudiamos”.
La viceconsejera recordó que aquellos años fueron “una época de oscuridad y silencio, de familias maltratadas, de cárcel y persecución”, y advirtió del riesgo de repetir el pasado ante el crecimiento de las fuerzas ultraconservadoras. “Hay que elegir entre democracia o brazo en alto, cara al sol”, señaló.
Las piedras recuerdan a Enrique Sánchez, asesinado en Mauthausen en 1942; Napoleón Suárez, deportado a Mauthausen y liberado en Gusen al final de la guerra; Luis Rodríguez, deportado a Mauthausen y asesinado en Dachau en 1942; Salvador Viñas, deportado a Neuengamme en 1944 y liberado al finalizar la contienda; Roberto Llaneza, deportado a Mauthausen en 1941 y asesinado en Gusen en 1942; y José María Sotura, deportado a Dachau en 1944 y posteriormente evadido.



























