¿Por qué la gente cruza el desierto y el mar y afronta tantas penalidades y peligros para llegar a Europa?
La razón está en la brutal diferencia de riqueza y de expectativas entre unos países y otros. Siete países tienen un PIB por encima de los cien mil dólares por habitante, empezando por Luxemburgo con 143.314 dólares. En el otro extremo, doce países están por debajo de los dos mil, terminando en Burundi, donde cada habitante cuenta con 951 dólares para todo el año. Ciento cincuenta habitantes de Burundi no llegan a disponer de la cantidad de que dispone un solo luxemburgués.
Mientras se mantengan estas enormes diferencias, el afán de emigrar para conseguir una vida mejor será imparable además de lógico . Y el problema de fondo no es la emigración, si no la falta de una mínima ética en nuestro mundo. Hemos construido un mundo distópico en un planeta cada vez menos habitable y armonioso. Esa falta de solidaridad y de ética acabará pasando factura ya que no es posible mantener un mundo tan desigual sin que, de una forma u otra, ese tremendo desequilibrio nos afecte.
La solidaridad, la cooperación y la ética humanista son las herramientas más valiosas para que las sociedades evolucionen hacia un futuro mejor. El miedo, la ignorancia y la codicia son, por el contrario, perjudiciales para todas y todos. Hoy, una persona humilde de nuestro país puede vivir más años y con mayor calidad de vida que el más rico emperador de la antigüedad. Algo tan sencillo como tener anestesia, electricidad o saneamiento son mejoras incalculables. Se han hecho enormes avances en muchos campos y no debemos retroceder. Estamos en un momento crucial y tenemos que continuar por la misma senda del derecho y el humanismo, protegiendo a quien huye de la barbarie.
Tratar al inmigrante como un enemigo, inventarse cosas tan estúpidas como que se comen a nuestros gatos, o suponer que todas las personas que vienen de un mismo país son iguales, muestra dos cosas: que la estulticia hace a las gentes crédulas y que hay personas que provocan mucho daño generando maldad y odio y que, éstas, son el verdadero peligro para nuestra sociedad.
La gente huye de guerras creadas por el capitalismo extractivista que expolia los recursos de los países para incrementar la riqueza de unos pocos.
Si realmente queremos que la inmigración de tantos miles de personas que solo tratan de huir del sufrimiento y de salvar su propia vida, disminuya y se detenga, es necesario luchar contra las causas que provocan esa emigración forzosa que no son otras que las razones de miseria económica, de catástrofes climáticas o de persecución social.
Europa debe tener una política propia, diferente de la EE UU, Rusia o China. Una política que mire a África como un igual, como un conjunto de países soberanos que tienen sus propias necesidades e intereses y con quienes debemos colaborar para reducir la enorme brecha de riqueza existente.
Si nos preocupa la inmigración luchemos por un mundo con justicia social. Expropiemos la riqueza injusta y repartamos mejor la obtenida de forma honrada pero desigual. Los ultrarricos que quieren acabar con el estado del bienestar, sea cual sea su nacionalidad, religión o color de piel, son parte del problema. La gente que huye del hambre y de la guerra son nuestros hermanos y hermanas.
Hay quien acusa a los inmigrantes de delinquir, pero ¿realmente creemos que las personas que cruzan las fronteras huyendo de la pobreza y la exclusión son quienes mueven las mafias que están parasitando el estado?. Por el contrario: es el crimen organizado, el tráfico de drogas, de armas y de personas el que arruina a los países y hace a la gente emigrar. Y es la corrupción, generada por la delincuencia (y delincuencia también es ocultar rentas y bienes para no pagar impuestos), la que nos hace más pobres y vulnerables.
La inmigración no es una maldición, es solo un síntoma de la desigualdad, del deseo humano de tener una vida más digna y segura y de la constatación de que las fronteras solo son líneas imaginarias trazadas en un planeta que gira alrededor del Sol.



























