El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, ha destacado la evolución positiva de la comunidad en materia de empleo, población, tejido empresarial y comunicaciones, así como lo que ha definido como un resurgir económico e industrial ligado a sectores como la defensa, la construcción naval o el agroalimentario.
“Asturias crece y resurge”, afirmó Barbón durante una rueda de prensa en la que hizo balance de los 25 compromisos que se marcó para este año. Según explicó, 21 ya se han cumplido, lo que supone un 84 %, mientras que los cuatro restantes prevé completarlos en los próximos meses.
El presidente inició su intervención con un recuerdo a las víctimas de los accidentes laborales, entre ellas los mineros de Cerredo y Cangas del Narcea, antes de subrayar que el Principado cuenta actualmente con casi 400.000 personas trabajando y ha logrado reducir el paro por debajo de las 50.000 personas por primera vez desde 2008.

Barbón señaló además que hoy hay 27.000 personas ocupadas más que hace seis años y que Asturias continúa ganando población, lo que, a su juicio, demuestra que es “una tierra de oportunidades”.
Entre los indicadores positivos, destacó los récords en creación de empresas, el aumento de viajeros en el Aeropuerto de Asturias, el crecimiento del uso de la alta velocidad ferroviaria y el incremento de usuarios de la tarjeta de transporte público Conecta.
En el plano industrial, el presidente citó como ejemplos del nuevo impulso económico la compra de El Tallerón de Duro Felguera por parte de Indra, que refuerza el papel estratégico de Asturias en la fabricación de blindados; el liderazgo de los astilleros Gondán y Armón en el sector naval; y el crecimiento del sector agroalimentario con empresas como Central Lechera Asturiana o Reny Picot.
Barbón defendió que este crecimiento se ha acompañado del refuerzo de los servicios públicos, con medidas como la puesta en marcha de la red de escuelas infantiles, la reducción de las listas de espera sanitarias, el despliegue de las políticas de vivienda y el avance en la denominada justicia fiscal, con nuevas deducciones y una reforma del IRPF orientada a beneficiar a clases medias y trabajadoras.
En este ámbito, recordó que en 2019 las deducciones fiscales ascendían a 8,9 millones de euros, frente a los más de 90 millones de la última campaña, a los que se sumará la nueva reforma del IRPF prevista para el próximo año.
“Barbón avanzó que en los próximos días anunciará nuevos objetivos para el próximo año.”
Objetivos cumplidos y pendientes
Entre los compromisos ya alcanzados, Barbón destacó la culminación de la arquitectura institucional para la atracción de inversiones, con la puesta en marcha de la Oficina Económica de la Presidencia, que aseguró que “está funcionando” y se ve reforzada por la estrategia de conectividad aérea.
También citó el refuerzo de la justicia tributaria, la mejora del estado del bienestar con la red pública de escuelas infantiles, el plan de alquiler Alquilámoste, la contratación de más profesionales sanitarios y docentes, el apoyo al sector primario, el aumento del presupuesto para prevención y extinción de incendios, y el respaldo a la cultura y el deporte.
Los cuatro objetivos que siguen “en cumplimiento” son el plan de puestos de difícil cobertura en sanidad; el apoyo a la economía verde, que pasará a canalizarse a través del IDAE; el respaldo a la cabaña ganadera ante la aparición de nuevas enfermedades; y la agilización de la dependencia y el servicio de ayuda a domicilio, donde reconoció avances, aunque sin alcanzar aún los objetivos previstos.
Barbón avanzó que en los próximos días anunciará nuevos objetivos para el próximo año y admitió que el ejercicio ha dejado “noticias malas y terribles”, como los accidentes mineros, pero también “avances considerables” de los que, afirmó, Asturias debe sentirse orgullosa.



























