El Gobierno del Principado financiará con 200.000 euros catorce iniciativas municipales y comunitarias de la Agenda 2030 que impulsarán la sostenibilidad social, económica y ambiental, reforzarán los servicios públicos y garantizarán que el desarrollo llega a todo el territorio.
La convocatoria se estructura en dos líneas de actuación que permitirán desplegar proyectos en Taramundi, Santa Eulalia de Oscos, Llanes, Yernes y Tameza, Parres, Grado, Soto del Barco, Salas, Allande, Cabranes, Muros del Nalón, Teverga y Castropol que abarcan ámbitos como la gestión del agua, la movilidad sostenible, la participación ciudadana, la soberanía alimentaria, la transición energética o la planificación local de la Agenda 2030.
El director general de Agenda 2030, Juan Ponte, ha asegurado que para el Gobierno de Asturias, “la Agenda 2030 no es un catálogo de buenas intenciones, sino que se concibe como una herramienta estratégica de planificación que permite mejorar la vida de la gente y asegurar que ningún territorio quede atrás”.
Ponte destacó asimismo el carácter concreto y “público-comunitario” de las iniciativas. Frente a la colaboración pública-privada que pone los recursos públicos al servicio de las multinacionales, Ponte destacó que aquí se trata de financiar propuestas que surgen del tejido social como las comunidades energéticas, pensadas para abaratar el recibo de la luz produciendo energía renovable sin intermediarios privados. También el proyecto ‘BiciColef” que pone bicicletas públicas a disposición de 2.000 escolares.
A la convocatoria se presentaron 43 proyectos, de los que se seleccionaron 14, lo que, según Ponte, “demuestra que hubo especial interés por parte de todos los concejos en presentar estos proyectos para fomentar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible”.
Las ayudas se reparten en dos líneas, dotadas con 100.000 euros cada una, la primera de las cuales está centrada en el fomento de políticas públicas. La Dirección General respaldará nueve proyectos orientados a planificación estratégica y mejora de servicios municipales, con actuaciones en turismo sostenible, movilidad, gestión de recursos básicos, participación ciudadana y aplicación integral de la Agenda 2030.
La línea dos, dirigida a la inversión, impulsará cinco proyectos para la transformación social y económica del territorio. Incluye tres comunidades energéticas en Cabranes, Muros del Nalón y Teverga, mejoras en equipamientos para participación ciudadana en Castropol y un proyecto en Parres vinculado a sistemas alimentarios sostenibles.
Sobre las comunidades energéticas, Ponte ha defendido un modelo alternativo basado en el protagonismo público y comunitario y ha asegurado que “la administración pública no puede ir al rebufo de los intereses privados de las grandes multinacionales, sino que debe impulsar propuestas valientes y decididas que se articulen desde el territorio y nazcan de las vecinas y de los vecinos”.
En relación a esta convocatoria, Ponte ha subrayado que estos proyectos demuestran que “la Agenda 2030 es algo que va más allá de las palabras y que su aplicación práctica se demuestra con los hechos”. También ha avanzado que estas subvenciones “se van a ampliar y que se van a mejorar a partir de este año”



























