El Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu lanzará próximamente un concurso de ideas para definir el desarrollo urbanístico de los 127.000 metros cuadrados de terreno que conforman la antigua fábrica de armas de La Vega.
Así lo ha señalado el segundo teniente de alcalde y concejal de Planeamiento y Gestión Urbanística de la capital, Nacho Cuesta, tras la reunión constitutiva de la comisión mixta de seguimiento de este proyecto, formada por el consistorio ovetense, el Gobierno asturiano y el Ministerio de Defensa, un año y medio después de la firma de convenio.
“Hay consenso total de las tres administraciones sobre la importancia del desarrollo de este ámbito y un clima de colaboración absoluto”, ha destacado Cuesta tras el encuentro.
El consistorio ovetense ha trasladado en la primera reunión de la comisión de seguimiento el cronograma de actuaciones que ha diseñado para este ámbito.

Cuesta ha detallado que, en los próximos días, se lanzará la licitación de ese concurso de ideas para el desarrollo de estos terrenos y que debe pasar por “la integración de la pieza en la ciudad”.
Según ha informado el Ayuntamiento, el planteamiento en el que se viene trabajando durante los últimos meses, se centra en el desarrollo urbanístico del ámbito -que se iniciará por medio de este concurso de ideas- y que se prevé finalizar en un plazo de tres años, aunque se simultaneará la cesión anticipada de terrenos y edificaciones, lo que permitirá actuar en las naves en el tercer trimestre de este año.
Esta cesión de espacios y equipamientos está “plenamente amparada tanto desde el punto de vista patrimonial como urbanístico” y tiene como objetivo habilitar la ocupación de determinados espacios para el desarrollo de actividades de interés público y social, y específicamente, para dar respuesta a una serie de actuaciones inmediatas de carácter dotacional, administrativo y cultural, como pueden ser aquellas que se recogen en el Plan Estratégico de Cultura de Oviedo 2025, según el consistorio.
En paralelo, se culminarán los trabajos arqueológicos derivados de los resultados del georradar, que no constató anomalías significativas en la mayor parte del recinto, circunscribiendo a un área muy delimitada, un 3% del total del ámbito, situada entre la nave M1 y la de Almacenes, la conveniencia de llevar a cabo otra inspección con el objeto de descartar posibles evidencias arqueológicas, que “se estiman muy improbables”.
En este sentido, Cuesta ha apuntado que “no hay evidencias” de restos arqueológicos en este ámbito, si bien ha señalado que “seguramente en algunas zonas específicas haya la necesidad de ahondar” con trabajos adicionales para “descartar por completo esa posibilidad”. “Se va a recuperar de manera efectiva La Vega, va a volver la actividad en muy poco tiempo”, ha garantizado el segundo teniente de alcalde.
Por su parte, la directora general de Patrimonio del Gobierno del Principado, Cecilia Cachero, ha expresado la intención del Ejecutivo de “colaborar de manera proactiva” en el impulso del proyecto, en el marco del desarrollo urbanístico. Cachero también ha reafirmado el compromiso del Principado de adquirir la nave del Taller de Cañones.
Un convenio polémico
El Ministerio de Defensa, el Gobierno asturiano y el Ayuntamiento de Oviedo/Uviéu firmaron en septiembre de 2024 el convenio para la reordenación urbanística y la puesta en valor de los terrenos de la antigua fábrica de armas de La Vega.
La firma vino precedida de grandes movilizaciones ciudadanas en defensa del conjunto, así como de algunos cambios sustanciales con respecto a los planes iniciales. No obstante, varias asociaciones han anunciado que mantendrán la batalla legal contra un convenio que consideran no salvaguarda el patrimonio.

El acuerdo suscrito recoge los términos concretos de la colaboración entre las tres administraciones para tramitar los instrumentos de planeamiento y gestión urbanística necesarios para la transformación de estos 127.000 metros cuadrados de superficie en un polo cultural, biotecnológico y residencial.
El documento, que ha devuelto a la capital los terrenos doce años después del cierre de la fábrica, recoge una edificabilidad residencial de 100.000 metros cuadrados para viviendas asequibles que serán propiedad estatal.
El texto también contempla crear más de 20.000 metros cuadrados de nuevas zonas verdes, desarrollar un polo para el desarrollo económico empresarial y el mantenimiento de una parte significativa del patrimonio histórico e industrial de la antigua fábrica de armas.
El Principado adquirirá, mediante compraventa al Ministerio de Defensa, el terreno resultante de la reparcelación correspondiente a la nave del taller de cañones, junto con dicha nave que además rehabilitará.



























