El movimiento por el derecho a la vivienda organizó este miércoles una jornada de protestas de urgencia en toda España para expresar su rechazo al fin de la moratoria de desahucios, tras la derrota del bloque progresista en el Congreso de los Diputados.
La convocatoria, impulsada sindicatos de inquilinas e inquilinos, y otras organizaciones en defensa del derecho a la vivienda, reunió concentraciones en ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Vigo, Oviedo/Uviéu o Las Palmas de Gran Canaria.
En la capital, cientos de personas se concentraron a las puertas del Congreso de los Diputados frente a la plaza de las Cortes, donde reclamaron al Gobierno y a los partidos políticos la aprobación urgente de un nuevo instrumento legal que restablezca la moratoria antidesahucios que ha caducado tras la decisión del Parlamento de no convalidar su prórroga. Los manifestantes denunciaron que esta situación puede dejar sin protección legal a unas 60.000 familias vulnerables y poner en riesgo a más de 1,6 millones de inquilinas e inquilinos si no se adoptan medidas complementarias.

Simultáneamente en Barcelona, sindicatos y colectivos sociales se movilizaron ante la sede de Junts per Catalunya, partido al que responsabilizaron —junto al PP, Vox y otras formaciones de derechas— de haber permitido que la moratoria decayera al no apoyar su inclusión en el decreto ómnibus debatido recientemente. En esta ciudad, los participantes advirtieron contra la priorización de los intereses de los grandes propietarios y la especulación inmobiliaria sobre las necesidades habitacionales de la población.
En Asturies Sindicato de Inquilinos e Inquilinas y Sindicatu Vivienda d´Asturies se manifestaron ante las puertas de la Junta General para denunciar la situación de indefensión a la que se enfrentan miles de personas.



























