“Usamos lenguajes del rock, pero lo nuestro es la kinkidelia”

Los grandes conciertos regresan este sábado al Kuivi con los sevillanos Derby Motoreta's Burrito Kachimba.

Recomendados

Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Los grandes conciertos regresan al Kuivi de Oviedo/Uviéu este sábado de antroxu en la capital asturiana con Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, que se encuentran en la recta final de la gira final de su cuarto disco, “Bolsa Amarilla y Piedra Potente”.

La banda sevillana, que ha hecho de la mezcla entre el rock progresivo y la raíz flamenca una marca propia llega a Asturies en plena forma, tras dos años seguidos en la carretera. “Ahora estamos en plan locomotora, rollo Globetrotters. Nos pasamos la pelota por detrás. Hacemos fantasía”, explica Escot, integrante de la banda. La imagen no es gratuita: sobre el escenario los sevillanos funcionan como un equipo perfectamente engrasado que improvisa, juega y arriesga con la seguridad de quien lleva cientos de kilómetros a la espalda, incluyendo varias incursiones a América Latina: “Empezamos picando piedra y ahora tenemos nuestro público en México o en Argentina. Les llama la atención lo de mezclar rock y flamenco. Les parece muy exótico”.

En países donde el rock tiene una tradición poderosa, la banda encontró un hueco inesperado gracias a esa identidad mestiza. Lo que aquí se siente como herencia cultural, allí se recibe como un artefacto nuevo, casi futurista.

“Cuando estrenas las canciones tienes el culillo más apretado”, admite Escot entre risas. El directo es su laboratorio: el lugar donde las canciones se transforman, se alargan, se electrifican o se vuelven más crudas según la respuesta del público.

Imagen promocional de la banda.

“Usamos lenguajes del rock, pero lo nuestro es la kinkidelia” explica Escot, que admite que aunque “los momentos brillantes del rock no volverán”, destaca la capacidad de la banda para conectar con un nuevo público joven que no le hace ascos a las guitarras eléctricas, pero que también busca en los Derby esa fusión con lo andaluz que comparten con otros grupos actuales como “Pony Bravo” o “Califato 3/4”.

“El mestizaje entre rock y flamenco tuvo un pico en los 70, luego bajó y ahora con Rosalía se volvió a abrir la puerta de la raíz”, reflexiona Escot. “Está pasando en todas partes. También en Asturias con Rodrigo Cuevas. Ya pasó la moda de los grupos que cantaban en inglés. La gente dice: Anda, dame algo que sea tuyo y no que hayas tomado prestado’”.

Tras un trabajo anterior con mayor presencia electrónica, el futuro inmediato está abierto. “Vamos a seguir haciendo lo nuestro. El anterior fue más electrónico. Este no sé por dónde tiraremos. Fijo que serán canciones que nos pongan cachondos y que nos guste salir a tocar”.

Actualidad

spot_img