África Preus (Madrid, 1974) es madrileña de nacimiento y asturiana de adopción, y sobre todo elección. Graduada en Trabajo Social, trabaja en Avilés y vive en Xixón, ciudad a la que llegó en 2016 cuando tomó junto a su pareja la decisión de asentarse en Asturies, tierra de sus bisabuelos, y por la que siempre había sentido una gran fascinación. Coordinadora de XEGA desde 2025, cuando tomó el relevo de manos de Yosune Álvarez, este año puede que vaya a celebrar desde su cargo una histórica reivindicación del movimiento: la Ley LGTBI asturiana, cuyo proyecto ya ha aprobado el Gobierno asturiano.
¿En qué va a mejorar la vida de la gente LGTBI?
La mayor mejora es que ahora podamos decir que tenemos los derechos reconocidos. Después de 15 años, se reconoce a las personas LGTBIQ+ en Asturias, lo cual nos iguala al resto de la ciudadanía asturiana. Es reconocer que amar y ser, para las personas LGTBIQ+, está reconocido legalmente. Y eso es muy importante.
¿Qué añade esta ley a la legislación estatal ya existente?
Añade sobre todo el desarrollo de lo que tiene que ver con las competencias autonómicas en materia de salud, educación, servicios sociales y administración pública. Con esto se amplían los derechos. Para las personas LGTBIQ+ en Asturias son necesarios protocolos, sensibilización y formación, no solo en la administración pública y en todos los sistemas que he mencionado antes, sino también en la sociedad en general. Si queremos vivir en una sociedad con paz y convivencia, tenemos que intentar evitar que haya agresiones y discriminaciones. A veces los bulos, las mentiras o las medias verdades generan un ambiente de agresividad y de odio, que hace que la gente esté a la defensiva. Esta ley lo que va a hacer es aterrizar en el territorio asturiano todo lo que ya está aprobado en la ley estatal, llevándolo al día a día.
¿Irá acompañada de medidas económicas?
Todas las leyes llevan un informe económico, que se tendrá en cuenta en los próximos presupuestos. Damos por hecho, y esperamos, que la aprobación de la ley sea este año. Por lo tanto, en los presupuestos del año 2027 se tendrán que tener en cuenta esas previsiones económicas.

¿Qué valoración hacen del proyecto de ley aprobado en el Consejo de Gobierno?
La valoración es positiva. Es un proyecto de ley consensuado entre el Gobierno y diferentes asociaciones LGTBIQ+, además de sindicatos y con asesoramiento de la Universidad. Es un texto de mínimos. La ley solo puede ser mejorada en el trámite parlamentario. Ahora empieza una nueva etapa y confiamos en que este trámite parlamentario se desarrolle con tranquilidad, con responsabilidad política y con compromiso no solo hacia el colectivo LGTBIQ+ y sus familias, sino con toda la ciudadanía asturiana. Esperamos que el texto actual se enriquezca y que no mengüe respecto a lo que ya está consensuado, porque es un consenso alcanzado entre el colectivo y el Gobierno. Ojalá podamos vivir este año un Orgullo con la ley aprobada. Sería maravilloso.
¿Qué opinan de las críticas al proyecto por una parte del feminismo?
Siempre con cada cambio legislativo se producen críticas. Ya pasó con la Ley Trans de 2023. Entonces hubo una serie de miedos que luego nunca se cumplieron. Puede haber un sector del feminismo crítico, pero la mayoría, cómo se demostró el pasado 8M en la lectura del manifiesto, nos apoya para que seamos y amemos como queramos.



























