Lo del Huerna: Óscar Puente nos hace ghosting

Nadie entiende muy bien la estrategia del ministro por escurrir el bulto en un tema en el que tiene todas las de perder.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Dice la Inteligencia Artificial que el ghosting es la ruptura repentina de una relación (amorosa, amistosa o laboral) al cesar toda comunicación sin explicaciones ni previo aviso. El perpetrador ignora mensajes y bloquea en redes, dejando a la otra persona en incertidumbre y duelo, lo que suele afectar gravemente la autoestima y generar sentimientos de culpa.

Algo de ghosting hay en la silenciosa actitud del ministro Óscar Puente hacia el Gobierno asturiano en la polémica entre Principado y Estado central sobre la supresión o no del peaje del Huerna. Por eso el Ejecutivo de Adrián Barbón ha vuelto a dirigirse al vicepresidente de la Comision Europea Stéphane Séjourné en demanda de amparo ante la falta de respuesta del Ministerio de Transportes a la solicitud de anular el decreto que prorrogó hasta 2050 el peaje del Huerna.

Reunión de la Alianza por las Infraestructuras.

Nadie sabe exactamente qué ha pasado. Atrás quedan los días en los que Adrián Barbón y Óscar Puente se fotografiaban intercambiando sonrisas y tarjetas CONECTA. “Es algo inédito en el sentido de que no es habitual que, siendo del mismo color político, tengamos que llegar a este tipo de enfrentamiento dialéctico o jurídico”, señalaba perplejo este viernes el consejero Alejando Calvo, que, en sentido contrario, ha celebrado el interés mostrado desde la Comisión Europea por la información que recibe desde Asturias sobre esta cuestión “porque es consciente de la movilización que genera”.

Atrás quedan los días en los que Adrián Barbón y Óscar Puente se fotografiaban intercambiando sonrisas y tarjetas CONECTA

¿Qué motiva la estrategia del ministro por escurrir el bulto en un tema en el que tiene todas las de perder, y en el que además la responsabilidad última no es suya, sino del Gobierno de José María Aznar, responsable en el año 2.000 de la prórroga fraudulenta que Daniel Ripa, ex secretario de Podemos Asturies, denunció ante la Comisión Europea?

Manifestación contra el peaje. Foto: Pablo Lorenzana

Todo sorprende mucho más viniendo de un ministro con tanto perfil político y tendencia a comunicar “en tiempo real” como el vallisoletano. En junio el Principado irá a los tribunales. ¿Tiene sentido un conflicto judicial del Gobierno de España con una de las cuatro comunidades que dirige el PSOE? Fuentes consultadas apuntan a que el mutismo de Puente tiene algo de vendetta interna en el PSOE, y mucho de ganar tiempo. ¿A qué? A una condena en firme de la UE tras la que al Gobierno ya no le quedaría más remedio que anular la prórroga. Desde esta perspectiva el Gobierno estaría buscando seguridad jurídica de cara a posibles conflictos legales… pero a costa de erosionar al Principado.

Una de las personas consultadas apuntan a que el Huerna importa y molesta, pero no decantará en un sentido u otro el voto en unas elecciones generales, lo que más preocupa en Moncloa. La manifestación unitaria fue de hecho relativamente discreta para el apoyo institucional y mediático con el que contaba.

La vía de Consumo

Mientras el silencio de Puente aboca al Gobierno asturiano a un desagradable enfrentamiento institucional y dentro del PSOE, esta semana el consejero de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos, Ovidio Zapico, anunciaba que la Dirección General de Consumo ha remitido un requerimiento formal a la concesionaria del peaje del Huerna, Aucalsa, tras constatar deficiencias en la prestación del servicio en esta infraestructura.

Atasco en el Huerna.

El requerimiento llega tras la recepción de varias reclamaciones de personas usuarias, tanto a título individual como colectivo, a través de la Unión de Consumidores de Asturias, y de la realización de inspecciones por parte del servicio de Consumo en los meses de enero y febrero, que han permitido verificar las afecciones denunciadas: limitaciones de velocidad, retenciones, obras simultáneas y deficiencias en la señalización. Es decir, que Aucalsa está cobrando a precio de oro, 32 euros ida y vuelta, por una autopista con graves deficiencias de conservación y en la que las obras se hacen en momentos de máxima afluencia de tráfico.

La Dirección General de Consumo ha cifrado entre 28 y 29,6 millones de euros los peajes que han abonado los 1,8 millones de vehículos que han utilizado la autopista del Huerna (AP-66) sin que esta ofrezca las condiciones de «rapidez, seguridad y fluidez» que se esperan de este tipo de vías de alta capacidad.

El Tribunal Supremo ya ha a condenado dos veces a Aucalsa por una situación similar en la autopista gallega AP-9. Todo apunta a que la concesionaria, propiedad de un fondo de inversión holandés perderá también aquí la batalla. Cuestión de tiempo.

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