Bernardo Casielles, torero, republicano y masón

El que fue uno de los mejores diestros asturianos del siglo XX, militó en Izquierda Republicana y luchó en las milicias taurinas formadas en la Guerra Civil.

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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.

Comencemos por desmentir el tópico. En los años 30 el toreo en España no es ni de izquierdas ni de derechas. ¿Significa esto que toreros y aficionados no tenían ideas políticas? No. Significa que en la tauromaquia, tremendamente popular en esa década, existía de todo un poco. Toreros y aficionados de derechas, y toreros y aficionados de izquierdas. La tauromaquia como espectáculo no estaba identificado con ninguna ideología.

Las plazas de toros, que vivían entonces una Edad de Oro, contaban con nutridas plantillas, muchas veces afiliadas a sindicatos. Recordemos que Federico García Lorca, gran amante del toreo, fue fusilado junto a Francisco Galadí Melgar y Joaquín Arcollas Cabezas, banderilleros granadinos, y conocidos militantes de la CNT.

Durante la Guerra Civil el sindicato de la tauromaquia llegaría incluso a pedir el alistamiento de sus afiliados para luchar en defensa de la República. 3.700 soldados y 150 oficiales formaron la Brigada de los Toreros, integrada en el Ejército Popular de la República, y que recogía a parte de las anteriores milicias taurinas, formadas en los primeros días de la guerra por voluntarios.

Bernardo Casielles.

Entre los toreos que lucharon en defensa de la República estuvo Bernardo Casielles, diestro nacido en Xixón, concretamente en el barrio de El Carmen, en 1895. Afincado desde niño en Oviedo/Uviéu, donde su padre trabajaba como ferroviario, en 1912 se arrojó como espontáneo al ruedo de la plaza de toros gijonesa. Buscaba una oportunidad y la encontró.

A pesar de ser detenido por la fuerza pública, aquel gesto de valor fue reconocido por el público con una sonora ovación, y poco tiempo después el joven Casielles ya participaba en espectáculos taurinos menores, como algunas novilladas celebradas en las cuencas mineras.

Finalmente, el asturiano tomaría la alternativa en septiembre de 1920 en la plaza de toros de Oviedo/Uviéu, coincidiendo con las fiestas de San Mateo. El diestro cortó 2 orejas y rabo. Ese día y el siguiente saldría a hombros de la plaza.

Casielles.

Es el inicio de una carrera imparable que le lleva por plazas de toda España y América Latina. En México vive un romance prohibido con Amparo Fuentes, hija de un millonario. A pesar de la inicial resistencia del patriarca, que llega incluso a denunciar y hacer detener al asturiano, al que toma por un aventurero, este terminaría cediendo a los deseos de su hija, enamorada del torero asturiano. Finalmente Bernardo y Amparo se casan. Todavía no lo saben, pero la carrera de él está a punto de finalizar.

En 1923 Casielles sufre en Venezuela una dura cornada. Será el final de un torero que había llegado a ser considerado, por su calidad y su ascendencia asturiana, el “Juan Belmonte del norte”. La cogida frustra la continuidad de su carrera, pero con todo, Casielles tendrá más suerte que su hermano Miguel, también taurino, fallecido de una cornada en Madrid, en el año 1934.

Página dedicada al diestro asturiano.

Su carrera como torero va en paralelo a su ingreso en la masonería y su progreso dentro de esta fraternidad, un espacio de libre pensamiento y libre discusión en la opresiva España de la dictadura de Primo de Rivera y la monarquía de Alfonso XIII. Cada vez más involucrado la logia madrileña hispanoamericana número 379 del Grande Oriente español, en 1923 llega al grado máximo de maestro.

Hombre de ideas progresistas, durante la Segunda República se afilió a Izquierda Republicana, el partido de Manuel Azaña, y tras el golpe de Estado del 18 de julio de 1936, que le sorprende en Madrid, forma parte del contingente de toreros, banderilleros y subalternos que se alistan como voluntarios para combatir en el frente. No es ningún jovenzuelo cuando cambia la muleta por el rifle. Tiene ya más de 40 años, pero a pesar de ello se echa al monte a combatir a los sublevados.

Milicias taurinas en la sierra de Guadarrama.

Herido de gravedad en los enfrentamientos de la sierra de Guadarrama, es condecorado por su valor en el combate. Ascendido a capitán, el resto de la contienda la pasaría en la retaguardia, encargado de compras y tareas administrativas para el frente republicano.

Casielles condecorado tras ser herido. Foto: BertoOviedo

Tras el hundimiento de la República logra escapar de la represión huyendo con su esposa a Latinoamérica. Se asientan en Venezuela, donde se dedican a gestionar una explotación agrícola, hasta su regreso a España a mediados de los años 60.

Afincado en Madrid, Casielles siguió veraneando en Xixón hasta que su salud se lo permitió. Por su expreso deseo está enterrado en Oviedo/Uviéu, donde tiene una calle.

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