La FAPA Miguel Virgós denunció este 22 de mayo de 2026 nuevos incumplimientos de Serunion, empresa adjudicataria del servicio de comedores escolares públicos de Gijón, y acusó al Ayuntamiento de Gijón de falta de control sobre el cumplimiento de las condiciones del contrato.
La federación aseguró que, según la información recabada por las familias, la empresa estaría utilizando aceite de girasol en la elaboración de los menús escolares, una práctica que ya había sido denunciada el pasado curso y que derivó en una sanción económica de 500 euros. La organización considera insuficiente aquella sanción y sostiene que “si incumplir sale barato, la empresa seguirá haciéndolo”.
La entidad también alertó de la desaparición desde el mes de abril de los menús ecológicos semanales incluidos en el calendario escolar. De confirmarse, la federación considera que supondría un nuevo incumplimiento contractual y “un retroceso” en la calidad del servicio.
La organización señaló además que las familias han tenido que acceder por sus propios medios a información sobre los productos utilizados en los menús escolares, ante la falta de respuesta tanto de la empresa como del consistorio a las peticiones realizadas por las AMPAS y las familias.
La FAPA Miguel Virgós criticó igualmente las respuestas ofrecidas por Serunion ante las solicitudes de información sobre el etiquetado y las fichas técnicas de los productos alimentarios. La federación recordó que la Ley 17/2011 de seguridad alimentaria recoge el derecho de las familias a acceder a la información sobre los productos utilizados en los menús escolares.

Reclamaciones sobre la nueva concesión
La federación también denunció la falta de información sobre los pliegos de la nueva concesión vinculada a la implantación de la denominada línea caliente en los comedores escolares municipales. Según explicó, el Ayuntamiento de Gijón se había comprometido a ofrecer una respuesta el 21 de mayo, aunque, aseguran, ese plazo finalizó sin novedades.
Aunque las familias han sido convocadas a una reunión el próximo 27 de mayo, la organización reclamó “respuestas claras, fechas concretas y compromisos por escrito”.

La federación insistió además en que la línea caliente no debe convertirse en una solución permanente y defendió un modelo basado en cocinas de proximidad, con mayor control público y vinculación al entorno local. En ese sentido, reclamó que cualquier nuevo contrato sea transitorio mientras se avanza hacia ese modelo.
Entre sus demandas, la organización reclama que el consistorio investigue los posibles incumplimientos del contrato, solicite toda la información relativa a los productos utilizados en los comedores escolares y aplique sanciones “más duras” si se confirman las irregularidades.
Las imágenes aportadas por la federación y que acompañan esta información muestran etiquetados de productos utilizados en los comedores escolares que, según denuncian las familias, evidencian el uso reiterado de aceite de girasol.
La federación anunció que continuará defendiendo “un comedor escolar público, seguro, transparente, de cercanía y de calidad”.



























